El megaproyecto minero que transformará la región ya tiene en camino los módulos para albergar a miles de trabajadores a más de 4.000 metros de altura.
Un campamento prefabricado de escala urbana está en camino desde China hacia la cordillera argentina. Las estructuras modulares que conformarán el complejo habitacional del proyecto minero Josemaría, ubicado en el departamento de Iglesia en la provincia de San Juan, serán producidas en China, embarcadas y ensambladas en el terreno para albergar a 5.000 trabajadores durante la fase de construcción de uno de los yacimientos de cobre y oro más grandes de América del Sur.
El proyecto es desarrollado por la canadiense Lundin Mining, que en 2022 adquirió el 100% de los derechos del yacimiento por USD 950 millones.
Josemaría forma parte del Triángulo de Cobre junto a los proyectos Filo del Sol y Vicuña, un corredor mineralizado que se extiende por San Juan y La Rioja en el lado argentino y por la III Región de Atacama en Chile, y que se perfila como uno de los distritos cupríferos más importantes del mundo.
La decisión de optar por un campamento modular de origen chino responde a una lógica de escala y velocidad. Los sistemas de construcción modular permiten producir las unidades en fábrica de manera simultánea, reducir los tiempos de instalación en campo y garantizar estándares de habitabilidad uniformes para miles de trabajadores en zonas remotas de alta montaña.
El complejo incluirá dormitorios, comedores, instalaciones sanitarias, espacios de recreación, enfermería y todos los servicios necesarios para sostener una comunidad de ese tamaño durante los años que dure la construcción.
El proyecto Josemaría: inversión, plazos y el impacto en San Juan y la cordillera
Josemaría es un yacimiento de pórfido de cobre, oro y molibdeno ubicado a unos 4.150 metros sobre el nivel del mar, en la precordillera sanjuanina. Las reservas probadas y probables del proyecto superan los 3.900 millones de libras de cobre equivalente, lo que lo posiciona como uno de los depósitos más significativos en etapa de desarrollo en el continente.
La inversión total estimada para la construcción de la mina supera los USD 4.000 millones. El cronograma prevé que la fase de construcción se extienda por aproximadamente cuatro años, durante los cuales el campamento modular operará a plena capacidad. Una vez iniciada la producción, la dotación de personal se reducirá considerablemente y el megacampamento cumplirá su función.
El impacto económico sobre San Juan es significativo: generación de empleo directo e indirecto durante la construcción, demanda de proveedores locales y regionales, y el ingreso de divisas asociado a las exportaciones de cobre y oro una vez que el yacimiento entre en producción. La provincia viene posicionándose en los últimos años como uno de los principales polos mineros del país, y Josemaría representa el proyecto de mayor escala en su cartera actual.
El RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) sancionado en 2024 durante la gestión de Javier Milei fue diseñado en parte para atraer exactamente este tipo de proyectos, ofreciendo estabilidad fiscal y regulatoria por 30 años a inversiones superiores a los USD 200 millones. Lundin Mining está evaluando acogerse al régimen para maximizar la previsibilidad de su inversión a largo plazo.
La llegada de una ciudad prefabricada desde China para instalarse en la cordillera argentina es una imagen que sintetiza la escala del desafío logístico y la dimensión del proyecto. Para los 5.000 trabajadores que habitarán ese campamento durante los años de construcción, será su hogar en la montaña. Para San Juan y para la Argentina, es el primer gran movimiento visible
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