El clima en Neuquén

icon
17° Temp
83% Hum
La Mañana Neuquén

Pedro Orejas, el primer funebrero que tuvo Neuquén

Inmigrante español, fue un carpintero y destacado vecino que tuvo la capital.

La misión de recrear los acontecimientos y las historias de vida y el accionar de los personajes que interactuaron en este espacio geográfico de la ciudad, en base a archivos documentales y fotográficos, es rendir un justiciero homenaje a quienes aportaron desde distintos lugares al progreso de esta ciudad, desde los hechos trascendentes hasta la vida cotidiana. En este caso, un personaje de la hora inicial llegado a solo dos años de fundada la capital neuquina a quien se lo conocía como el “artesano de la madera”.

Pedro Orejas nació el 10 de marzo de 1878 en España. Dejó su tierra natal Tolibia de Abajo para emigrar a la Argentina. Tolibia de Abajo es una localidad de la provincia de León, cercana a La Vecilla de Curueño, ubicada entre las montañas que separan León de Asturias.

Te puede interesar...

Su familia estaba compuesta por la esposa Baltasara Fernández, a la que llamaban Sara, nacida en Valdefresno, un pueblito cercano a León, hija de Hermenegilda Llamazares y Juan Fernández; y sus tres hijos, de mayor a menor, Perfecto, Aurora y Elvira.

Primero viajaron a la Argentina el matrimonio y las dos hijas. El varón, que era el mayor de los tres, quedó en España y se reunió con la familia después de un tiempo. La menor Elvira era una beba de pocos meses de edad.

Arribaron a la Argentina en el buque Karlstriche procedente de Coruña el 19 de octubre de 1906. En el registro de embarques de Pedro Orejas constan los siguientes datos personales: nacionalidad española, edad 29 años, estado civil casado, profesión carpintero, religión católica. Con motivo de realizarse la Expo América en Buenos Aires en conmemoración de los 500 años de la llegada de Cristóbal Colón, la familia recibió el Certificado de arribo a América Nº 6540, (cuya copia se muestra en esta publicación) La información allí consignada fue obtenida por el CEMLA según los registros de embarque de inmigrantes de la Dirección Nacional de Población y Migraciones.

8-3.jpg

Fue la primera persona en prestar el servicio fúnebre para trasladar a los difuntos hasta el cementerio de la ciudad. También trabajó como carpintero.

El Departamento de Migraciones sugería a los recién llegados diversos destinos para asentarse en el país. A Pedro le ofrecieron establecerse en la provincia de Santa Fe, pero como en su país se nombraba mucho a la Patagonia, eligió Neuquén como su destino. Esta capital tenía solo dos años de vida cuando arribó a estas tierras.

Después de realizar los trámites como inmigrante, en el tren del Ferrocarril Sud realizaron el viaje hasta su destino final Neuquén. Según datos documentales, se estima que su llegada a Neuquén haya sido a finales de 1906.

Pedro venía cargado de ilusiones, de sueños, de esperanzas, acuñando deseos de progreso y bienestar. Lo lograría con su trabajo, con su entrega incondicional a las necesidades de esta capital recién nacida, en la cual los médanos dieron lugar a los lotes y estos a las primeras casas. Fue un hacedor de una parte de la historia de la ciudad, un personaje con alma de pionero. Fue un artesano de la madera, profesión milenaria, carpintero.

8-2.jpg

Pedro Orejas también fue uno de los impulsores de la cooperativa de Agua, Luz y Fuerza de Neuquén y fue uno de los primeros socios que tuvo la institución.

La familia se alojó en una vivienda de chapa y madera situada en la calle Sarmiento casi Láinez. Esa era una casa precaria en la cual se alojaron muchos de los primeros pobladores que llegaron a la ciudad. Luego adquirió el lote C de la manzana 64, donde construyó su vivienda.

Su nieta Norma A. Bidart recuerda que los vecinos de su abuelo eran Romano Abelli, Antonio Bonet, González Fleita Pose, entre otros, datos suministrados por el Archivo Histórico Municipal.

No había agua corriente por aquel entonces. La buscaban para aprovisionarse en el canal que corría por la calle Jujuy y de un aljibe que se había construido en la casa.

La iluminación se realizaba con faroles, más tarde instaló un generador. Años después, la electricidad la proveía la Compañía de Usinas Unidas, concesionaria con la que la población de Neuquén tuvo grandes conflictos por la sobrefacturación. Esto movilizó a los vecinos, que formaron una comisión pro cooperativa durante la intendencia de Evaristo Santamaría y que sería el inicio de la futura Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza, de la cual Orejas fue de los primeros socios.

El matrimonio tuvo ocho hijos, tres nacidos en España, y el resto en Neuquén capital, que cursaron los estudios primarios en la Escuela Nº 2. El mayor, Perfecto, concurrió al Colegio Salesiano San Miguel próximo a General Roca y la hija mayor Aurora fue enviada a Buenos Aires para aprender el oficio de modista, el cual desempeñó atendiendo a una amplia clientela que concurría a su taller de costura, caracterizado por la calidad de sus confecciones.

Desarrollaba esta actividad que le permitió dar sustento a la familia, en el mismo domicilio, en el que tenía su taller de carpintería. Con su trabajo contribuyó al desarrollo de la ciudad, ya que realizó todo tipo de trabajo en madera, carpintería de obra y estructuras de techos.

Fue dueño de la primera pompa fúnebre particular de la ciudad. En su carpintería se fabricaban los féretros y con la carroza proveía el servicio de traslado al cementerio local.

¿Por qué se ve a la carroza transitar por la Avenida Argentina saliendo de la Capilla Nuestra Señora de los Dolores?

Es que en la época era una costumbre pasar con el difunto por la capilla antes de llevarlo al cementerio. Allí lo esperaba el cura párroco para darle la extremaunción (quinto sacramento que se administra a los cristianos) junto a sus familiares y amigos, el camino era siempre el mismo desde el domicilio del difunto en el que se realizaba el funeral, a la capilla y desde allí a su última morada.

El servicio de sepelio lo prestaba en relación con la cochería Miralles de General Roca , Río Negro, y lo brindó hasta 1939, año en el que falleció su esposa el 16 de octubre.

Una pionera de la ciudad me relató que cuando la carroza era tirada por caballos blancos y llevaba crespones del mismo color era porque el fallecido era un niño, cuando transportaba a un adulto los caballos y crespones eran negros.

En el predio que ocupaba la casa, en Carlos H. Rodríguez 238, propiedad conservada por sus familiares con algunas remodelaciones, en el sector este el lote estaba la carpintería y adelante el galpón donde guardada la carroza fúnebre, un paso libre de entrada y un portón de chapa. También en ese sector de la casa estaban las caballerizas.

José Orejas falleció el 9 de febrero de 1946. Fue, como tantos, un pionero de Neuquén y un gran protagonista en el crecimiento que tuvo la capital.

Fuente: Documentación y fotos familiares aportada por la Sra. Norma Alicia Bidart.

Elsa Esther Bezerra en Revista por Siempre Neuquén. Nº 39 -Año 2009.

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

65.573770491803% Me interesa
31.147540983607% Me gusta
3.2786885245902% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario