Peligro en Ruta 7: les tiran piedras a los automovilistas

Un conductor persiguió a cinco pibes hasta que logró que los detuvieran.

Neuquén.- A los peligros que históricamente tuvo la Ruta Provincial 7, en los últimos días se sumó uno nuevo: pibes que desde los puentes tiran piedras a los automovilistas.

La metodología no tiene antecedentes cercanos en Neuquén, pero sí en otros lugares del país suele ser frecuente que ataquen a los automovilistas para lograr que frenen metros más adelante y poder robarles.

La historia le sucedió a Gastón, un empleado que debía ingresar a su trabajo poco después de las 3 de la madrugada y llegó dos horas más tarde porque él mismo se encargó de perseguir a los cinco pibes que estaban sobre el primer puente de la Ruta 7, en el ingreso al barrio Alta Barda.

El jueves, cerca de las 15, Gastón viajaba de Centenario a Neuquén en su Ford Ka. Antes de cruzar por el tercer puente, vio a cinco jóvenes contra la baranda.

“Me pareció raro, levanto el pie del acelerador y cuando voy llegando veo que largan tres piedras hacía la ruta”, relató el conductor.

Fue en el tercer puente, en el ingreso al barrio Mercantiles. Denunció que en la Comisaría Cuarta no hicieron nada.

Como venía relativamente despacio y no venía nadie detrás, el hombre no tuvo demasiados problemas para frenar de golpe y evitar que las piedras cayeran sobre el capot o el techo del auto.

“Las piedras eran grandes, tenían el tamaño de una papa, más o menos. Yo clavé los frenos y cayeron sobre el asfalto, pero rebotaron y me terminaron pegando en el paragolpes y en uno de los faros rompenieblas, que se rompió”, explicó.

Indignado por lo que podría haber pasado, el conductor desvió su camino y fue directo hacia la Comisaría Cuarta de Alta Barda y allí comenzó otro capítulo de la historia, cuando no tuvo la respuesta que buscaba (ver aparte).

Con la intención de evitar que los pibes continuaran tirando piedras a la ruta, el hombre volvió al sector y desde allí llamó al 101: “Yo en todo momento quise evitar una tragedia, no sé si me querían robar o no”, confió.

“Estuve más de una hora persiguiendo a los pibes y llamando a la Policía. Incluso se fueron desde el tercer puente al segundo, sin que nadie les haga nada”, continuó.

Finalmente, tras dos horas de persecución y llamados a la Policía, un móvil de la Comisaría Primera detuvo a los cinco jóvenes cuando regresaban al centro, en la Avenida Argentina frente a Gendarmería.

“Igual, sólo estuvieron algunas horas, porque no tenían antecedentes y no habían cometido ningún delito”, finalizó.

Insólita respuesta en la comisaría

Tras ver cómo le tiraban piedras desde el primer puente, Gastón intentó que la Policía actuara y, como iba manejando, creyó que lo más rápido era ir directamente a la Comisaría Cuarta, que tiene jurisdicción en la zona. El conductor ingresó al barrio Alta Barda y una vez en la unidad policial relató en la guardia lo que le había ocurrido. “Quería que los salgan a buscar”, argumentó. Pese a que se ofreció a mostrarles los daños que le habían provocado en el auto, “no pasó nada”. Al no obtener la respuesta que esperaba, el hombre pidió hacer la denuncia y la contestación fue “no tenemos tóner (tinta) para la impresora”. Esto indignó mucho más a Gastón, quien decidió volver a buscar a los pibes que aún estaban en el puente desde donde le habían tirado piedras. Cuando llamó al Comando, al 101, la respuesta fue mejor en cuanto a la atención que recibió, pero a nivel resultados fue similar, porque “nunca llegó ningún móvil al lugar, me tuve que encargar yo de perseguirlos”. Recién fueron detenidos en el centro.

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