El clima en Neuquén

icon
Temp
70% Hum
La Mañana crimen

Crimen de las 13 puñaladas: "Queremos custodia porque nos están amenazando"

La familia de la víctima, Julio González Poo, denunció "aprietes" de parte de los familiares del autor confeso del homicidio. Además, narraron ribetes de una historia propia de los bajos fondos.

El crimen de las 13 puñaladas de Toma Norte es por completo una historia de marginalidad, de seres que aparecen en escena por sus delitos y miserias que va in crescendo hasta llegar a estos finales donde todo funde a negro ante un Estado ausente que solo juzga y condena.

Julio González Poo, de 22 años, fue asesinado a cuchillo por su cuñado, César Nehuelquén la madrugada del sábado 2 de abril. El asesino confeso adujo que fue en defensa de su hermana a la que el joven devenido en víctima maltrataba.

Esa parte de la historia la contaron a LMN el asesino detenido con prisión preventiva y su hermana víctima de violencia de acuerdo a su relato y una denuncia que hizo en comisaría horas antes del salvaje crimen.

Ahora, la hermana de la víctima, Marilia González Poo y su abogado Elio García narran la otra cara de la historia, denuncian amenazas y piden un botón antipánico.

Marilia contó que su hermano y la hermana del asesino comenzaron a salir cuando la pareja de ella estaba en la cárcel. “Nosotros la empezamos a ayudar porque estaba sola con la hija, incluso se la cuidábamos cuando ella tenía que ir a visitar al penal a su marido”, explicó la joven.

Familiares de Julio Gonzalez Poo Toma Norte 02 (1).jpg

No obstante, aclaró: “es mentira lo que ella dice que llevaban un año saliendo, llevaban tres años. Ya hacía un tiempo que peleaban en forma cotidiana y nosotros eso lo veíamos en casa cuando venían. De hecho, un día mi mamá les dijo que se separaran”, describió la hermana de Julio lo que a las claras es una relación tóxica.

Marilia agregó información muy delicada sobre la pareja de su hermano de la cual no hay denuncia alguna, solo supuestas verbalizaciones por lo que su abogado deberá ver si la incorporan al caso.

En lo que respecta a la relación de Julio González Poo con los hermanos de su pareja, la joven contó que “en diciembre pasado, mi hermano tuvo una pelea con ella y vino César y Román, tenemos un vecino de testigo que vio cuando le dijeron que se las iban a cobrar”.

En cuanto al día del crimen, la joven describió: “ellos estaban peleando como cualquier otro día. Mi mamá y mi cuñada se metieron para que la corten. Cuando vino mi otro hermano a avisar que estaban peleando, mi mamá ya había llamado a la Policía. Cuando yo llego, mi hermano estaba hablando con el móvil y ella no estaba, pero la nena sí. Al rato volvió a buscarla y mi mamá le insistió para que se separen. Los policías estaban cansados de venir por las peleas de ellos. Y ese mismo día que lo matan a mi hermano, ella hizo la denuncia de maltrato”, confió Marilia.

“Queremos que quede en claro que mi hermano nunca le pegó a la nena, César miente cuando dice que la golpeó, lo están ensuciando a mi hermano en algo que nada que ver”, aclaró la joven.

La cámara

En cuanto al crimen, Marilia contó que hay una cámara que para ellos es clave y que muestra parte de la escena que concluye con las 13 puñaladas.

“Le juro por Dios que yo vi el video de la cámara. Vimos a mi hermano que se acercó a César, pero nunca lo tocó. Sí le tiró una lata de cerveza, pero le pasó a unos dos metros de donde él estaba. Después, César entró corriendo a la casa y salió con un cuchillo persiguiendo a mi hermano, atrás venía Román”, describió Marilia quien aseveró que reconoció a los dos acusados de homicidio que aparecen en el video y afirmó que son César y Román.

No hay arreglo

En la última audiencia del martes 30 de agosto, un Tribunal de Impugnación permitió que Román siga detenido, pero con prisión domiciliaria, mientras que César permanecerá en la alcaldía de la Comisaría 19 a la espera del juicio o un acuerdo de partes.

Hasta ahora la hipótesis más firme es que César Nehuelquen mató a Julio González Poo, pero está en duda la participación de su hermano Román.

“El abogado nos dijo que nos ofrecían un acuerdo de ocho años para César y que Román quede en libertad, pero nosotros dijimos que no, porque queremos que haya justicia y paguen por lo que le hicieron a mi hermano”, aseveró Marilia.

En la actualidad, aseguraron que tienen miedo. “En la última audiencia entregué un celular donde hay un mensaje de amenaza. Nosotros también queremos un botón antipánico, porque sabemos qué nos pueden hacer”, relató la joven que aguarda una pronta respuesta judicial para la protección de su familia.

Perspectiva de género desvirtuada

Para el abogado querellante Elio García, la defensa de César Nehuelquen busca utilizar la perspectiva de género desvirtuándola completamente.

"La perspectiva de género está tan en boga que se está desvirtuando, porque no es un justificativo para cualquier cosa, y menos, como en este caso para garantizar la impunidad de un delito", advirtió García.

El letrado avanzó sobre el crimen y destacó: "aun aceptando que hubo una agresión física no se justifican 13 puñaladas. La supuesta confesión del autor es una estrategia que la defensa había usado en la primer declaración de acusado", concluyó García.

Te puede interesar...

Lo más leído

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario