El clima en Neuquén

icon
26° Temp
44% Hum
La Mañana seguridad

Foros de seguridad, una oportunidad que fracasó en Neuquén

La idea era muy buena, pero la lucha por el rédito político entre Provincia y municipio los diluyó. La campaña y sus reminisencias de los foros de seguridad.

De cara al 22 de octubre, los presidenciables proponen medidas de seguridad que se vienen repitiendo en el tiempo y sin éxito porque la misma política las termina dilapidando pese a que muchas de ellas son herramientas válidas.

Tal es el caso de los foros de seguridad barrial que en Neuquén se han intentado implementar en dos oportunidades en los últimos 15 años, pero terminaron fracasando por especulación política.

A mediados de 2008 el subsecretario de Seguridad, Juan Carlos Lezcano, se encargó de anunciar en nombre del gobernador Jorge Sapag la creación de foros de seguridad vecinal, a los que, como todo en política, le pusieron un nombre más atractivo: “foros de participación ciudadana”.

Desde la teoría de la seguridad ciudadana son sumamente importantes porque permiten que tanto la policía como distintas áreas del gobierno puedan tener un mapa del delito y de las problemáticas vecinales de primera mano y articular en el territorio las medidas y políticas que son necesarias a corto, mediano y largo plazo.

En ese entonces, Lezcano destacó: “el plan está más destinado a la integración social de las bases y al aprovechamiento de distintos programas sociales, laborales y educativos que al funcionamiento concreto de la policía, que mantendrá su carácter de fuerza preventiva y a la que habrá que sumar mayor capacitación para combatir el delito e interactuar con el resto de la sociedad, ya que la policía es un actor más dentro del medio”.

Lo fácil fue el armado, aunque no se hizo de un día para el otro.

Las reuniones por lo general se hacían al caer la tarde cuando todos los actores salían de sus trabajos y podían acercarse a la comisión vecinal.

Las primeras reuniones fueron prometedoras. Había funcionarios provinciales, municipales, comisarios y directores de la Policía.

Los vecinos hicieron una catarsis de lo que ocurría en el barrio: plazas tomadas por bandas, kioscos de venta de drogas, robos que se repetían a viviendas y comercios y la ausencia de la policía.

Debate-2-candidatos.jpg

Nada terminó funcionando

Lentamente las reuniones semanales pasaron a ser quincenales hasta que finalmente se diluyó todo.

Lo que ocurrió fue que cada uno de los actores del foro tenía que dar respuestas.

Por ejemplo, en zonas oscuras había que iluminar, había que erradicar los lotes con yuyos y poner garitas iluminadas para esperar el colectivo y la policía hacer rondines en horarios claves y por zonas determinadas.

Casi todas las demandas recaían en la Municipalidad y eso fue algo que incomodó bastante a las autoridades porque la respuesta del municipio era un beneficio para el gobierno provincial y como ambos tenían distintas banderas políticas comenzaban a tallar otras cuestiones que tenían finalidad electoralista.

Al levantarse de la mesa el municipio, Provincia no podía dar curso a demandas que correspondían a la comuna y también se terminaron ausentando de las reuniones.

Llegó un momento que los vecinos solo se reunían con los comisarios.

Fue un momento crítico porque el comisario del barrio, que no podía garantizar el funcionamiento de sus móviles y la disposición de más personal, ahora era acorralado con tareas que eran responsabilidad de Provincia y municipio.

“Nos comemos todas las cachetadas nosotros. Que vengan los funcionarios que corresponden a poner la cara”, confió un comisario por ese entonces y con la retirada de la Policía, en el primer semestre de 2011, los foros se terminaron diluyendo.

villa ceferino 2.jpg

Fallido intento de reactivación

En diciembre de 2011 quien era presidente de la unión vecinal de Villa Ceferino, Luis Bascur, salió a querer reactivar el foro de seguridad.

“La gente tiene miedo, el barrio se ha puesto violento, hay enfrentamientos, tiroteos cada dos por tres, muertes y armas de guerra secuestradas en allanamientos”, comentó el vecinalista en ese entonces.

Fue la solicitud más amplia y transversal posible. Bascur contempló todos los organismos que necesitaba que entraran en juego en la barriada, no solo la policía sino también la Defensoría del Pueblo, Desarrollo Social, la Defensoría del Menor, Fiscalía y Consejo Provincial de Educación.

Fin de año, vacaciones y feria judicial, nada pasó en esos meses. Pero a fines de abril de 2012 el gobierno impulsó la reactivación de foros en la ciudad y también en el interior.

El director provincial de Participación Ciudadana, Diego Cayol afirmó que buscaban “generar herramientas para la prevención y resolución de diversas conductas”.

Y sintetizó: “El objetivo de los foros es que los representantes de organismos públicos, miembros de ONGs y vecinos ámbitos urbanos o rurales analicen cuestiones vinculadas con la seguridad del lugar y puedan, a su vez, proponer medidas o acciones de distinta índole atinentes a la prevención del delito, de la violencia y de conductas antisociales en general”.

Con avances y retrocesos, los foros nunca lograron superar la cuestión de quién se llevaba el rédito político.

Una herramienta tan útil y necesaria para la sociedad se terminó hundiendo en la necedad y falta de visión colaborativa en materia política.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas