Entre idas y vueltas, la suspensión del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) canalizado a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) ha traído un duro debate tanto en el gobierno como en la población argentina.
Luego que fuese confirmada su suspensión, un nuevo vuelco alrededor del IFE se dio esta semana con una reunión entre Alberto Fernández y la CGT en la quinta presidencial de Olivos, en Buenos Aires. Allí, el mandatario nacional prometió al gremio evaluar la continuidad del IFE y de la Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP).
Aunque esto podría definirse en una reunión pautada para la semana próxima entre el Presidente, la CGT y el ministro de Salud, Ginés González García; no es la primera vez que Alberto Fernández se refiere al IFE.
En teoría, el IFE de la Anses continúa, solo que diluido en otras ayudas sociales con las que el gobierno nacional busca asistir a la población más vulnerable frente a la crisis económica. "El IFE debía direccionarse a los sectores más necesitados", advirtió Alberto Fernández. Esa redirección del IFE apunta a los planes sociales que el Ejecutivo ha reforzado y creado, como el Plan Potenciar Trabajo y el Plan Potenciar Inclusión Joven.
¿Cuánto ha gastado el Gobierno?
Hasta el pasado 5 de octubre, el Tesoro argentino ejecutó un paquete de medidas económicas que comprometieron un gasto público de $941.328 millones de pesos, según información de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). A eso hay que sumarle la reasignación de ingresos por otros $96.210. Esto surgió por la necesidad de ayudar a los sectores más vulnerables de la Argentina, un país que debate la reapertura de actividades en medio de la pandemia de coronavirus y el aumento de contagios en todo el territorio.
Según un informe de la OPC, el costo fiscal de todo ese paquete de ayudas quedó por encima de los $1,03 billones, lo que equivale a dos meses de recaudación y a un promedio diario de $5.183 millones de pesos.
Además, de esos $941.328 millones, cerca de $359.392 millones de pesos fueron destinados a gastos de índole social, lo que representa el 1,33% del Producto Interno Bruto (PBI). Cada uno de los tres pagos del IFE implicaron un desembolso total de $90.000 millones de pesos para unos 9 millones de argentinos. Según la Anses, de esos 9 millones de personas, el 61,5% tienen menos de 35 años de edad. Más del 30% de los hogares que recibieron el IFE también reciben la AUH y la AUE, que son planes canalizados por la Anses.
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