Revelan cómo vive Schumacher, en larga agonía, y su familia la pandemia
El estado de salud del siete veces campeón del mundo de Fórmula Uno, Michael Schumacher siempre es motivo de preocupación potenciada además por el hermetismo que hay sobre su real situación desde el entorno del corredor. En este sentido, Jean Todt, presidente de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo), quien habitualmente lo visita, es la única voz que suele reflejar como pasa los días el infortunado piloto quien se accidentó en 2013 mientras estaba esquiando y desde entonces las secuelas que le dejó la caía lo mantienen en estado vegetativo.
De los pocos que tiene acceso a Schumi y su familia Jean Todt, aporta los únicos datos que se conocen y, esta vez, se refirió a las visitas que realiza en la casa del ex piloto y cómo está transitando este extenso tiempo de pandemia.
“Veo a Michael al menos dos veces al mes. No lo dejo solo. Él, Corinna, la familia: hemos vivido muchas experiencias juntos. La belleza de lo vivido forma parte de nosotros y continúa”, contó el francés manteniendo también sus reservas.
Enseguida, se refirió a cómo lo ve a Mick Schumacher, el hijo del Kaiser que está dando sus primeros pasos en la Fórmula 1 con el equipo Haas: “Es humilde y educado. Por ahora, sus ambiciones están limitadas por un coche no competitivo”.
En la actualidad, Michael Schumacher y su mujer viven en Mallorca tras desplazarse tiempo atrás desde Suiza al calor de la isla. Allí el expiloto alemán recibe todos los cuidados médicos que necesita mientras su hijo, Mick, disfruta de la experiencia de su primer año como piloto de Fórmula 1 con la escudería Haas F1.
El accidente de Schumacher
Son ya siete años y medio desde el accidente del 29 de diciembre de 2013 en esa estación invernal de los Alpes franceses. Por entonces llevaba varios años retirado de la competición. El piloto que tantos accidentes había superado en los circuitos quedó al borde de la muerte en una pista de esquí, su otra pasión deportiva.
Su ingreso en una clínica de Grenoble, con politraumatismo craneoencefálico, desplegó un circo mediático que puso a prueba la paciencia de los responsables del centro médico y la capacidad de gestionar los ánimos en una familia emocionalmente al límite.
Michael despertó del coma inducido en que había ingresado a los seis meses del accidente. De la clínica de Grenoble se le trasladó a un centro de rehabilitación en Lausana (Suiza) y, de ahí, al chalet de Gland, acondicionado debidamente para su atención, entre equipos de médicos, auxiliares y fisioterapeutas.
El mes pasado trascendió que Corinna estaría intentando vender la casa que la familia tiene en la ciudad de Gland, en Suiza, y que podría ser negociada por unos 59 millones de euros.
La revista Bunte indicó que los ingresos que se perciban por esa venta serían utilizados para cubrir los gastos médicos que sigue demandando el tratamiento que se lleva adelante con el expiloto de Fórmula Uno.
Se informó también que la familia ya había vendido un jet y una casa de vacaciones que aportaron casi unos 30 millones de euros. Esa casa de veraneo era una finca de unos 3.000 metros cuadrados.
Te puede interesar...









