Sáez, el palista no vidente que está listo para la Regata
POR MARTIN GAMERO - [email protected]
Daniel Sáez, el palista no vidente del club El Biguá, se prepara para competir en la 44° edición de la Regata del río Negro. Será su segunda experiencia en la prueba internacional.
Resiliencia es un concepto óptimo para definir lo que vivió Daniel. Desde los 22 años, tras un accidente automovilístico perdió la vista. Pero jamás bajó los brazos y, a través del deporte, demuestra que nada es imposible. "Como consecuencia de las lesiones provocadas por los vidrios del parabrisas, termine perdiendo la vista un año y medio más tarde. Fue borrón y cuenta nueva. Volver a comenzar una nueva vida intentando reinventarme debido a que, el trabajo y los estudios que poseía y realizaba en aquel momento, iba a ser imposible de continuarlos por la falta de visión", contó.
Daniel, de 42 años, comenzó a realizar actividades deportivas con mayor intensidad a partir de mediados del 2015, entre las cuales se destacan el trail running, esquí, mountain bike y kayak. Tras el accidente empezó a tener una vida más sedentaria. "Fui dejando varias actividades relegadas, pero, después de muchos años sin hacer deporte, un día me puse como objetivo comenzar a correr y descubrí el mundo del trail running y también el canotaje", explicó.
Justamente en el agua tendrá su próximo desafío. Daniel, junto a Jorge Solanas, volverán a participar de la Regata del río Negro (lo hicieron en 2018) y detalló cómo se preparan para la competencia. "Lo haremos en la categoría K2 Travesía Caballeros C. Comenzamos a remar juntos, con mayor continuidad, desde mediados de año con el objetivo de participar de otras regatas regionales e ir ganando experiencia juntos. El objetivo final era sentirnos preparados para poder realizar la Regata del río Negro", expresó.
Daniel destacó el arduo trabajo que realiza su compañero de bote. "Él es quien comanda y timonea la canoa y dependemos, ambos, de su destreza para leer el río, así como para tomar decisiones en muchas situaciones inesperadas que ocurren mientras se navega", detalló.
Esta edición de la Regata, tendrá una particularidad: largar, luego de varios años, desde Neuquén. Las primeras dos etapas tendrán a la provincia como protagonista. El primer tramo unirá Senillosa con el balneario municipal de capital y la segunda, Neuquén y Roca.
Quien trabaja hace diez años como administrativo en una obra social, tiene en claro el objetivo comienza el 11 de enero. "La idea es poder concretar cada una de las etapas de la mejor manera posible y demostrar que tener una discapacidad no es limitante para ser parte de tan exigente experiencia. Sentir que, a pesar de las dificultades, se pueden superar los límites", afirmó.
"A diferencia de otros eventos de este nivel, la Regata es totalmente gratis, y puede ser observada por mucha gente, sólo acercándose a la orilla del río o siendo parte de las llegadas en los balnearios donde finalizan cada una de las etapas", señaló.
--> “La pertenencia es fundamental”
Para Daniel Sáez, que la Regata del río Negro comience en Neuquén, es un plus. “Genera un sentimiento especial, ya que como palista neuquino poder tener una parte de esta competencia tan importante a nivel mundial sirve como incentivo y reconocimiento para todos los que practicamos canotaje en esta zona”, expresó. “Ojalá que cada vez sean más los que se sientan entusiasmados por acercarse al río no solo para la práctica de deportes acuáticos sino también para disfrutar y cuidarlo”, indicó. Además, destacó la identidad que genera que largue en la provincia: “Generar sentimiento de pertenencia es fundamental para que todos podamos seguir disfrutando de nuestros ríos por muchos años más”.
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