Se duplicó la demanda en el comedor Caritas Felices

Atienden a 400 personas y no alcanzan los alimentos.

Ana Laura Calducci / calduccia@lmneuquen.com.ar

El sábado pasado, el comedor Caritas Felices cumplió 10 años y, por primera vez, no fue casi nadie a la celebración para donar alimentos. Mary Salvo, la encargada del proyecto, sufrió un pico de glucemia del disgusto, porque todos los días tiene 400 personas que van a buscar algo calentito para llenar el estómago y en la cocina solo le quedan dos bolsas de papa y una de cebolla.

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“En estos diez años nunca había tenido tanta gente en el comedor y todos los días aparece alguien nuevo. Son personas que llegan a Neuquén o se quedaron sin trabajo, también hay familias que habían dejado de venir y ahora volvieron, porque es tremenda la situación”, comentó la encargada del comedor ubicado en la toma Rincón del Valle, a la altura de Novella al 3200.

Recordó que, en las peores crisis del pasado, “el comedor llegó a tener de 150 a 190 personas y hoy estamos con 200 que vienen acá y otros 200 que se llevan para sus casas por distintos motivos, 400 en total”.

“El sábado fue el festival por los diez años y estuve muy nerviosa, porque casi no tuvimos donaciones. Me puse muy mal”, relató.

“Hicimos un festival solidario para que la gente pudiera donar algo. Quedé muy sorprendida, porque en diez años siempre habíamos conseguido para pasar el invierno y esta vez no vino casi nadie”., dijo Mary Salvo, encargada del comedor caritas Felices

Además de víveres secos, necesitan alimentos frescos, que fueron los primeros en acabarse. “Si no es carne, nos viene bien queso cremoso, huevos o verduras, todo lo que nos puedan acercar que sirva para cocinar, porque nos están quedando dos bolsas de papa y una de cebolla, nada más”, remarcó Mary.

Si no aparecen las donaciones, la alternativa será abrir día por medio. Hasta ahora, Caritas Felices funciona de lunes a lunes, con almuerzo y merienda para todo el que se acerque al salón. Con los años, el comedor se convirtió también en un espacio de aprendizaje y recreación infantil. También hay una biblioteca con libros de cuentos y un televisor. Para muchos pequeños, es el único lugar calefaccionado donde ver dibujitos, hacer los deberes o jugar.

Mary contó que “la época más difícil siempre es cuando empieza el frío, porque a muchas familias se les llueve la casilla y te mandan fotos pidiendo ayuda o nos dicen que necesitan frazadas, camperas y hasta nylon negro para cubrirse. Acá no somos Acción Social, solo podemos llevarles lo que conseguimos”.

Las donaciones se reciben todos los días, feriados incluidos, de 7 a 22. El salón queda en la toma Rincón del Valle, a la altura de Novella al 3200. De la esquina con El Jarillal, hay que subir 100 metros hacia el lado de la barda. El cartel verde y blanco se distingue de lejos.

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