El clima en Neuquén

icon
15° Temp
57% Hum
La Mañana salidas

Soñé: Las salidas, los escándalos y la falta de tratamiento

SEGUNDA PARTE: Condenado por violar al hijo de 3 años de su pareja y provocarle lesiones que derivaron en su muerte, clama tras las rejas por los beneficios que dicta la ley. La polémica involucra a la Justicia y al Gobierno. En 2022 podrá solicitar la libertad condicional.

Carlos Soñé no solo está etiquetado de violador, por sus aberrantes actos que derivaron en noviembre de 2002 en la muerte de Franco, el hijo de 3 años de Patricia Alejandra Alonso que también fue condenada. Soñé también tiene una carga social muy negativa y cada vez que surge la novedades sobre los beneficios que solicita, porque le corresponden por la ley 24660 de ejecución de la pena privativa de la libertad, las críticas a la Justicia se disparan.

Como contamos en la primera parte de este informe, en 2004, Soñé fue condenado por “abuso sexual con penetración continuado agravado por su condición de guardador, abandono de persona agravado por el resultado de muerte y lesiones leves continuadas”. La pena se la fijaron en 30 años de prisión. En tanto, a Patricia Alonso, la condenaron a16 años tras ser encontrada culpable de “lesiones leves calificadas por el vínculo, abandono de persona calificado por el resultado de muerte y por el vínculo (ser la madre)”.

Te puede interesar...

Alonso, al cumplir los dos tercios de la pena, accedió al beneficio de la libertad condicional y ya agotó la condena por lo que se encuentra en libertad. Algunas fuentes, aseguran que no está en Neuquén.

p14-f02-poli(SCE_ID=499584).jpg

Salidas y polémica

“Se trata de un caso grave, de gran notoriedad pública y que dada su naturaleza y características excede el mero interés individual de las partes y afecta de manera directa a la comunidad”, manifestó el Ministerio Público Fiscal en la impugnación que presentaron a fines de agosto de 2019 al Tribunal Superior de Justicia (TSJ), después de que le autorizaran el régimen de semilibertad para salir a trabajar de lunes a sábados, beneficio que terminó rechazando el TSJ en medio de una lluvia de reclamos y un debate de fondo, al que el Gobierno no se quiso sumar, ya que bajo la órbita del ejecutivo provincial está el tratamiento a los presos.

Esta situación ha llevado a que haya defensores que prefieren que sus audiencias no trasciendan porque generan un peso adicional a las resoluciones que deben tomar los jueces a la luz de la ley y los informes penitenciarios y del Gabinete Técnico Criminológico.

Lo cierto es que Soñé, moleste o pese a quién pese, en octubre de 2022 podrá solicitar la libertad condicional y en noviembre de 2032 estará en libertad. Lo único que se puede aseverar es que el Gobierno no cumple con la ley 24660 para rehabilitar y brindar el tratamiento necesario y la Justicia no hace nada frente a esa desidia.

Cuando trasponga los muros, según los informes profesionales, un “pederasta sádico que no reconoce el delito ni el daño, manipulador, egocéntrico y con conducta impulsiva”, estará caminando entre nosotros sin que el Estado haya hecho nada mas que tenerlo 30 años en prisión.

La estadía de Soñé por el sistema penitenciario ha sido la clásica de una persona con su perfil criminal. Son sujetos callados, desconfiados, no suelen mirar a los ojos a lo demás y se dedican a “hacer conducta”, como se dice en la cárcel cuando un preso se porta bien. Este tipo de delincuentes estudia, trabaja, si se lo permiten, y evitan todo tipo de incidentes.

p15-f01-poli(SCE_ID=499585).jpg

El derrotero de las salidas transitorias

La ley establece la progresividad de la pena, es decir que las personas privadas de la libertad van a poder ir con los años accediendo a distintos tipos de beneficio durante la condena. En el caso de Soñé, cuando se cumplió la mitad de la pena, 15 años, en mayo de 2017, solicitó el beneficio de salidas transitorias con el objetivo de “afianzar los lazos familiares y sociales”, destacó su defensora.

La fiscalía, le advirtió a la jueza de ejecución penal que prestara atención al informe técnico criminológico en el que detallaban: “Se arribó a un pronóstico de riesgo de violencia sexual moderado-alto. Se infiere un diagnóstico de tipo pedofílico con componentes sádicos. Pronóstico de riesgo medio-alto de recaídas en conductas penalmente reprochables”.

A la luz de dichos informes, la jueza negó las salidas, pero la defensora de Soñé escaló hasta un Tribunal de Revisión, donde ratificaron la medida tomada por la magistrada.

No conforme con esto, la defensa continuó con su pedido que llegó a manos de un Tribunal de Impugnación integrado por Richard Trincheri, Daniel Varessio y Florencia Martini quienes hicieron pie en la ausencia de tratamiento de parte del Estado con miras a su rehabilitación y reinserción social.

Fue así que el condenado recibió el beneficio de una salida transitoria una vez al mes por un lapso de 12 horas, de 8 a 20, para visitar a su madre que vivía en la comarca petrolera. Eso sí, tendría que ser con custodia de un agente penitenciario.

La decisión judicial desató un escándalo en Cutral Co y hasta se viralizó el repudio en las redes. El temor, tanto en la policía como en la Justicia, era que los vecinos de la zona pretendieran lincharlo en alguna de las salidas o que incendiaran la casa de la madre de Soñé.

Ante tal escenario, el propio condenado decidió rechazar las salidas temiendo por la integridad física tanto suya como la de su madre y solicitó ser trasladado de la U22 de Cutral Co a la U11 en Neuquén donde quedó alojado en el pabellón 7 sector B, conocido como el pabellón de los violadores.

Dos meses después, en julio, volvió al solicitar el beneficio que le corresponde por ley, pero tal como destacó la fiscalía, los informes criminológicos no eran favorable.

Tras escuchar a las partes, la jueza de ejecución Raquel Gass avaló la negativa de la fiscalía y además ordenó que el Gabinete Técnico Criminológico le realice un nuevo informe y que se comience a brindar tratamiento psiquiátrico o psicológico al condenado, solicitud que se había hecho ya con anterioridad.

Finalmente, en diciembre de 2017 se le adjudicó el beneficio de una salida transitoria al mes y un año después, se amplió dicho beneficio a dos salidas por mes, con custodia, ya que a la vivienda de Centenario que va, la de su pareja, no hay conectividad como para que se utilice una pulsera electrónica.

014-015-POLI-07032021F6.jpg

El escándalo de la semilibertad

En julio 2019, Soñé continuó solicitando beneficios y se desató un escándalo en la Justicia, de tal magnitud que hasta tuvo que intervenir el TSJ.

La defensora del condenado solicitó la semilibertad para que Soñé obtuviera el beneficio de las salidas laborales por lo que solo se limitaría a ir a dormir a la cárcel.

El trabajo tenía vinculaciones con algunos cursos que realizó tras las rejas como la reparación de PC y el uso de sistemas informáticos básicos.

La empleadora de Soñé, era su pareja y el trabajo del condenado consistía en mantener actualizada una página web que tiene la mujer para la venta online de accesorios para camping, repuestos de motos y artículos de electrónica. Además, el condenado se dedicaría a supervisar la mercadería que llevaba un cadete y reparar dispositivos. Para ello, se estimó que la jornada laboral fuera de lunes a sábado de 9 a 20.

Las profesionales del Gabinete Técnico Criminológico que analizaron la propuesta explicaron que no había riesgo socioambiental porque no había menores en el lugar, pero a la vez confiaron que el encuadre laboral no reunía las condiciones de un trabajo formal.

“La empleadora (su pareja) no dio cuenta del por qué incorporar un nuevo empleado en relación a la demanda de trabajo. Contó que viaja con frecuencia porque es oriunda de Mar del Plata y que no tiene ingresos estables y varían de acuerdo a las ventas por mes. Esto haría variar el salario mensual de Soñé que podría ser de unos 30 mil pesos (en julio de 2019)”. Por lo que concluyeron en el informe que todo se encuadra más “en el ámbito familiar que laboral”.

La pareja de Soñé, en la audiencia, solo se limitó a tratar de mantener en pie la poco creíble propuesta laboral y agregó que ella se iba a encargar de ir a buscarlo y llevarlo a la cárcel todos los días.

Por su parte, la madre de Soñé, indignada dijo: “mi hijo cometió un error por falta de experiencia”, respecto de los delitos por los cuales está en prisión. Cuántos análisis se podrían desandar de esa frase.

Pero para este pedido de semilibertad, la defensa se había armado mejor y hasta Soñé había comenzado un tratamiento psicológico particular, ya que el Estado no se lo estaba brindado tal como indica la ley.

El preso veía a un especialista en una conocida clínica neuquina. El profesional tratante explicó en el informe que derivó a la Justicia que “la interacción (del paciente) es más catarquica, donde habla sobre cuestiones actuales, pero no revisa o habla de cuestiones anteriores como ya había sido solicitado con anterioridad. Es decir, sobre cuestiones deficitarias de su personalidad y que lo llevaron a concretar el hecho”.

En proffiling, se sabe que este tipo de parafilias, como la pederastia, son naturalizadas por el perverso y evitan hablar de ello y suelen desplazar la responsabilidad al niño o a otro adulto.

En ese entonces, la burocracia judicial hizo de las suya. Un juez rechazó las salidas y después un Tribunal Impugnación las otorgó hasta que, como ya contamos, intervino el TSJ y mediante una resolución interlocutoria declaró la nulidad de lo actuado por el Tribunal de Impugnación.

Finalmente, Soñé se quedó sin salidas laborales y se acentuó que trabajara con su especialista sobre las características de las acciones que lo llevaron a cometer el delito y algo que es básico en todo tratamiento, el reconocimiento del acto. Hasta que el hecho no es admitido y asumido, no se puede avanzar sobre el tratamiento que lo lleve a rehabilitarse para reinsertarse en la comunidad.

Durante la pandemia, Soñé, se quedó sin salidas porque debe ser acompañado por un custodio. En cuanto al tratamiento psicológico particular, lo continuó pero desde la unidad penal ya que no podía acudir a la clínica.

p15-f03-poli(SCE_ID=499587).jpg

Habla Soñé: “Me dejaron tirado como en un depósito”

Pese a los varios intentos de entrevistar a Carlos Soñé, el condenado se mantuvo esquivo de los medios y solo habló una vez en una audiencia realizada el 19 de julio de 2019. Hizo mención al abandono del Estado, pero en ningún momento revisó su conducta o hizo mención a su arrepentimiento por los actos por los cuales fue condenado en 2004.

“Cuando me condenaron me dijeron que iba a tener privilegios para empezar a salir. Llegué a la mitad de la condena y no había preparado nada para mí. No me hicieron tratamiento, no me hicieron seguimiento y me dejaron totalmente tirado como en un depósito. Por eso este Tribunal Impugnación me otorgó las salidas transitorias, por la desidia del Estado que me perjudicó durante tantos años”, detalló.

“Este tribunal dispuso que se me hagan los tratamientos que correspondían para ponerme al día y no lo hicieron. Yo de mi parte señores jueces, al no obtener un resultado favorable para que me traten, mi familia dispuso contratar un psicólogo particular. Esto es algo que el Estado tiene que cumplir y darme. Llevo 17 años presos y solo cuatro veces me vio el gabinete criminológico, entre 10 y 15 minutos. Es inaudito lo que pasa conmigo”, dijo con fastidio el condenado.

“Yo valoro lo que hace el señor fiscal de hacer cumplir la ley. Claro, cumplamos ahora la ley con Soñé, pero no la cumplen con darme tratamiento y nunca la hicieron cumplir en 18 años”, aseveró.

“El gabinete criminológico desde el momento en que empecé a pedir las salidas transitorias, me empezó a exigir cosas que ellos tendrían que haber seguido. Ahora, me encuentro en una situación en la que quiero avanzar y no solamente por mí sino por mi familia. Sabe lo que es para una mamá aguantarme durante 18 años y mi señora con la que estoy hace 11 años”, describió el interno.

“Pido un psicólogo y no me lo dan, por lo que contraté un psicólogo particular y le ponen peros. La respuesta que estaban pidiendo ustedes sobre qué abordaje necesitaba yo, la asistente social y la psicóloga no lo sabían, ellas necesitaban que yo vaya con un turno al hospital para que un psicólogo diga qué abordaje tenían que hacer para empezar a tratarme a mí. Algo que todavía no lo consigo”, advirtió Soñé.

“El sargento Mendoza es el encargado en el penal de solicitar los turnos, él dijo que la única forma de tener un turno era dentro de un año y ocho meses. Tengo que esperar todo ese tiempo y vamos a ver porque ahora el hospital no quiere atender a las personas privadas de la libertad por abuso deshonesto”, concluyó Soñé en esa audiencia.

Mal que pese, Soñé dice una verdad, más allá de lo que su psiquis escode: el Gobierno no se hace cargo y lo que ocurrirá a futuro es sabido, habrá un nuevo escándalo el año que viene cuando solicite la libertad condicional.

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

3.5175879396985% Me interesa
1.5075376884422% Me gusta
2.0100502512563% Me da igual
0.50251256281407% Me aburre
92.462311557789% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario