Según las primeras precisiones, tuvo una magnitud de 5,9 a 6 en la escala de Richter.
Roma (AFP-NA) > La región del nordeste de Italia, entre las más industrializadas y pobladas de la península, se despertó ayer sacudida por un fuerte sismo que causó la muerte de al menos seis personas, dejó decenas de heridos y destruyó fábricas y monumentos históricos de la región de Ferrara.
Según un balance provisional, al menos cuatro personas murieron por los derrumbes causados por el sismo cuya magnitud fue de 5,9 a 6 en la escala de Richter y con epicentro localizado a unos 5 kilómetros de profundidad en Finale Emilia.
Entre los fallecidos figuran cuatro obreros que pernoctaban en las sedes de las fábricas en las que trabajaban. Uno de ellos es un marroquí de 29 años, quien murió al desplomarse un galpón de una fábrica de poliestireno en Ponte Rodoni di Bondeno, en Módena. Otros dos eran italianos que trabajaban en una fábrica de cerámica en San Agostino, Ferrara, y el cuarto se encontraba dentro de una herrería.
Otras dos personas, una anciana de más de 100 años y una mujer de 37 años, de nacionalidad alemana, murieron por un ataque al corazón producido por el pánico. La séptima víctima fatal fue hallada en horas de la tarde y no se brindaron mayores informaciones.
Además, más de 50 personas resultaron heridas en la región de Ferrara, aunque ninguna de gravedad.
“Sentía la casa temblar, los muebles se movían, los objetos caían, la gente corría como loca”, contó a la AFP Claudio Bignami, un pensionista que reside en San Carlo, en las afueras de Ferrara. Mientras que Alda Bregoli, una pensionista, mencionó que sintió muchísimo miedo y que después de lo ocurrido no quería entrar a su casa.
El sismo se sintió en todo el noreste de la península, incluso en Turín, Milán y Venecia.
Réplicas en otras localidades
Según datos de la Protección Civil, fueron evacuadas unas 3.000 personas. La mayor parte de los damnificados se encuentra en la provincia de Módena, perteneciente a la región Emilia-Romaña, y otros 500 han sido evacuados en la provincia de Ferrara, mientras ayer por la tarde-noche continuaban las réplicas, algunas de fuerte intensidad.
Una de ellas, por la tarde, provocó otros derrumbes en el casco histórico de la localidad de San Agustín y Ferrara, las más afectadas. Mientras que en Finale Emilia un bombero quedó gravemente herido al caer del techo de un edificio por el nuevo temblor. Muchas casas y campanarios se derrumbaron en varias localidades y varios hospitales fueron evacuados por medidas de seguridad.
Las imágenes difundidas por las televisiones italianas mostraron viviendas semiderrumbadas, escombros en las carreteras, torres antiguas e iglesias agrietadas y los habitantes en las calles.
La situación obligó a los italianos a revivir el terremoto de Los Abruzos (centro de Italia), que en 2009 devastó el centro histórico medieval de L'Aquila y provocó la muerte de 309 personas.


