Estuvo prófugo un año y caminaba sin culpa por las calles de Neuquén
La defensa negó la intención homicida, con lo que la jueza interviniente no coincidió en base a la reconstrucción del hecho.
Un hombre investigado por un intento de homicidio de 2025 fue finalmente encontrado luego de más de un año y acusado por la fiscalía en las últimas horas. La defensa sostuvo que "siempre estuvo localizable". Le dieron prisión domiciliaria.
El hecho ocurrió en febrero de 2025, pero recién esta semana se llegó a la formulación de cargos porque la fiscalía no logró hacer comparecer al hombre. Finalmente, durante patrullajes preventivos que se realizaban el lunes en horas de la madrugada, se dio con el prófugo de la Justicia cerca de las 4 en el barrio Gregorio Álvarez, en la intersección de calles Abraham y Collón Cura.
Al identificarlo y verificar sus datos en el Centro de Análisis, el personal de la Comisaría 21 descubrió que el individuo presentaba un pedido de captura y paradero en el marco de una causa judicial en trámite ante la Unidad Fiscal de Delitos Contra las Personas. Por esto, quedó detenido y en las horas posteriores fue llevado a una audiencia.
Los detalles del hecho
El día martes, el fiscal del caso Andrés Azar formuló cargos contra el sospechoso, identificado como "G.A.H." por haber efectuado un disparo con un arma de fuego que hirió gravemente a un hombre en la vía pública.
El hecho que se investiga ocurrió el 16 de febrero del año pasado, entre las 17 y las 17:30, en la zona de calles Pérez Novella y Collón Curá. Según la acusación, la víctima se encontraba junto a otras personas en la vereda de una vivienda cuando, tras un intercambio previo con un tercer individuo, el imputado se presentó en el lugar.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el agresor se ocultó detrás de un vehículo, extrajo un arma de fuego y efectuó un disparo que impactó en el torso de la víctima. El herido debió ser trasladado de urgencia al Hospital Heller y luego al Castro Rendón, donde fue intervenido quirúrgicamente. La rápida atención médica evitó su fallecimiento.
Por todo esto, el Ministerio Público Fiscal encuadró provisoriamente el hecho como tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de autor. Para sostener la imputación, Azar mencionó declaraciones de la víctima y de dos testigos presenciales que identificaron al acusado como quien efectuó el disparo, además de informes médicos, pericias y actuaciones policiales.
La defensa no cuestionó la materialidad del hecho, pero sí la calificación legal. Sostuvo que no existió intención de matar, sino un uso indebido del arma en el marco de una confrontación previa, y planteó que el caso debía encuadrarse como abuso de armas. La jueza Álvarez rechazó ese planteo al considerar que, por la forma en que se produjo el disparo —arma de fuego, ocultamiento previo, posición de tiro y dirección hacia una zona vital—, se encuentra configurado, al menos en esta etapa inicial, el dolo homicida.
La defensa negó que estuviera prófugo
Asimismo, el representante del MPF solicitó la imposición de una prisión preventiva por cuatro meses, al sostener que existían riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. La defensa se opuso y propuso una alternativa menos gravosa, al señalar que el imputado siempre estuvo localizable, incluso con monitoreo electrónico previo, y que no hubo contacto con testigos durante más de un año.
Al resolver, la jueza consideró acreditado el riesgo de fuga, en función de la gravedad del hecho, la expectativa de pena y la solidez de la imputación. Sin embargo, descartó el riesgo de entorpecimiento y entendió que la prisión domiciliaria resultaba suficiente para asegurar el proceso. En consecuencia, dispuso que el imputado cumpla arresto domiciliario en su vivienda, con control electrónico, rondines policiales y prohibición de acercamiento o contacto con la víctima y los testigos.
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