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La Mañana

Tiempo de redención

Cabezones llega hoy a la ciudad con “Nace”, el nuevo disco de una renovada banda cuyo vocalista, César Andino, exorciza sus fantasmas y abre la puerta a la esperanza de volver a empezar.

Neuquén > “Culmina una agonía/ por tu sendero puedo ver/ las heridas van cerrando/ y en tu refugio amanece./ En lo profundo de mí encuentro lo que sana/ y vos sos mi calma con tu inmensa claridad/”, dice en sus primera frases “Cuando todo termine”, uno de los temas que Cabezones incluyó en su reciente disco “Nace”. El álbum abre una nueva etapa en la vida de la banda, y ante todo de su vocalista, César Andino, único integrante original.
Seis años después del trágico accidente que protagonizó en 2006 junto a Gabriel Ruiz Díaz y que lo condenó a depender de un par de muletas para trasladarse, Andino encuentra un nuevo motor: el deseo de empezar de nuevo.
El último álbum con canciones originales que editó la formación santafesina fue “Solo” (2008). Cuando salió este trabajo, tres de los cinco integrantes de la banda habían partido, y únicamente Alejandro Collados (batería) había decidió continuar con el cantante: el nombre del disco se transformaba claramente en un síntoma de cómo se encontraba la cabeza creativa de Cabezones después de lo sucedido.
Reconciliado consigo mismo y concentrado en las canciones, César Adino regresa a la cuidad con una banda refundada –Damián Gómez, batería; Martín Pirola, bajo, y Eugenio Jauchen, Guitarra– para presentar “Nace”, un disco en el que Cabezones revisita su sonido fundacional influenciado por el grunge de los ’90 y retoma su lírica intensa e introspectiva.
Grabado, mezclado y masterizado entre los meses de abril y junio de 2012 en Estudio El Pot de Santa Fe, el material incluye diez temas: ocho de ellos inéditos, que se suman a una reversión de “Lunes (Eclipse 2004)” y “Lucha de gigantes”, un cover del compositor español, muerto en 2009, Antonio Vega.
Anticipando un show eléctrico y potente, que incluirá casi todas las canciones de “Nace”, entre una veintena de “pequeños hits”, según los definió el propio Andino, el cantante habló de su reciente material y el momento que atraviesa tanto con la banda como a nivel personal. Entre otras cosas dijo que “la música es un placebo” y, parafraseando a Jorge Luis Borges, aseguró que “la felicidad son sólo momentos en el día y trato de que esos momentos sean lo más extensos posibles”.
 
¿Como definirías “Nace”?
Creo que es un disco que el título anticipa el contenido. Me parece que es un disco que tiene variedad en lo que respecta a la música, pero, desde las letras, es una continuación de lo que sucedió, y es una foto de lo que estamos viviendo en este momento.
 
Hace cuatro años publicaban "Solo" y ahora llegan con "Nace". Si pensamos en que ambos hablan del momento que atraviesa la banda, ha cambiado mucho la situación, no?
Los discos son como pasos que uno va dando, y van mostrando el momento. Pero a su vez, al haber pasado casi cuatro años de un disco al otro, me parece que es un disco que le hace justicia al nombre. Porque en todo este tiempo que por ejemplo saqué un libro e hice un disco acústico, como que el grupo había bajado su nivel compositivo. Entonces creo volvemos a ser un grupo que, si bien no vamos a ser popular, porque el género en la Argentina no es popular, toca bien, suena bien, tiene un cantante que canta bien. Me parece que lo  más importantes es que nosotros estemos contentos con nuestra música y que le aportemos algo a la música. Me parece que es un disco que nos hacía falta.
 
De un disco al otro. ¿Con qué te tuviste que reconciliar?
Creo que perdonarme un montón de cosas mías. Saber que tenemos un momento de madurez, ya de dejar cosas de adolescente atrás. Nos hacemos responsables como hombres de los errores que cometimos y de las cosas buenas que nos pasaron. Tuve un nivel compositivo y de interpretación muy alto en algunos discos, y creo que en éste volví a retomar la manera de cantar, situaciones que, por mi parte, extrañaba de mí. Entonces todas esas cosas me hacen sentir bien cuando escucho el disco, y siento que la banda responde en vivo y que me gusta mucho cantar los temas. Es volver a sentir lo que uno sentía antes, cuando se subía a un escenario. En un momento la banda fue subir a cumplir por una cuestión de trabajo nada más. Y ahora es volver a disfrutar. Que es la diferencia entre hace un tiempo y esta parte.
 
¿Cómo fue el proceso compositivo?
Fue muy libre, porque me junte con los chicos de Santa Fe. Sentí que era un momento para abrir el juego. “Solo” fue un disco muy personal y muy particular, y fueron casi todas composiciones mías. Y este disco quería que fuera más de grupo; que si bien no sabía si ellos iban a quedar en el grupo o no, era compartir con amigos una música y un estado que estaba bueno. Y no me presioné por el hecho de ver que iba a pasar de acá a dos años. Fue todo muy libre, muy tranquilo y con ganas de hacer las cosas. Teníamos tiempo en el estudio, entonces la verdad que hicimos un disco cómo queríamos y buscando la composición: que cada uno traiga sus cosas y después viendo las que entraban y las que quedaban afuera.
 
Teniendo el peso que tiene el nombre, ¿qué salió primero: el título o las canciones?
El nombre ya estaba, forma parte de un parámetro poético que siempre tenemos nosotros, o que tengo yo, sobre el que después vamos delineando las cosas. Me parece que el concepto es fundamental. En literatura se llaman disparadores eso y me parece que los disparadores son importantes para después saber desarrollar lo que tiene que tener el contenido. Uno quiere dar un mensaje y cuando más concreto, más conciso,  más llega a la gente. Entonces me parece que, si el concepto estaba claro después de eso había que agregarle música a la idea de esas canciones.
 
Como fue volver a Santa Fe y grabar ahí ¿tuvo que ver con recuperar los lugares seguros de contención?
Uno en el único lugar en que se siente como en su casa es en su casa. Entonces el hecho de volver a Santa Fé me tranquilizó y me dio un montón de herramientas para poder ver las cosas de otra manera. Esas situaciones me llenaron de esperanza, en cuanto a continuar una carrera musical que era muy difícil en otras circunstancias. Esas cosas, compartiendo con amigos y tocando, me hacían pensar y ver la continuidad bajo otra línea. La competitividad que uno tiene en Capital (Federal) o la exposición que a veces es nociva para el artista; creo que ya tuve mucha exposición y me parece que es el momento de que hablen las canciones. A mí me ocupa gran parte del tiempo el hecho de componer, tocar y de cantar, y de volver a ser un gran cantante entre comillas, por lo que uno espera de su profesión.
 
La última vez que viniste adelantaste que iban a incluir "Ella vendrá" de "Don Cornelio y la zona". Finalmente no estuvo en el disco. ¿Por qué?

La grabamos y también garbamos “Lucha de gigantes”, una canción que estaba en la película de “Amores perros”. Teníamos dos canciones que poner en el disco y me pareció que dos covers eran demasiado. Y la que cerraba la idea y este concepto de “Nace” era “Lucha de gigantes”, ya el título te lo decía. Y por situaciones que ya se conocen, sentía una necesidad de que esa sea la canción que cierre el disco. Además, es una versión muy buena, y hace justicia a la original y me pareció que era un buen momento para hacerlo.
 
De todas las canciones del disco ¿cuál es la que elegirías?

Me gusta mucho “Cuando todo termine”, que habla de eso, de la idea de llegar a un punto donde uno se sienta bien con uno mismo. No habla de terminar, habla de una conquista para uno mismo. Me parece que cuando todo termina es cuando uno vuelve a empezar y el significado de este disco. Aunque nuestra edad y en nuestra circunstancia musical, después de varios años, es imposible volver a empezar, pero el deseo sigue latente.
 
Hablando de volver a empezar o de seguir. Tenias una operación programada para este año. ¿Cómo estas con ese tema?
Lo que pasa es que es una patología muy dura, y los cambios no son de un día para el otro. La verdad es que es una situación que si me quedo enganchado a eso, sinceramente, no tengo mas ganas de hacer nada. Entonces es como que necesito pasarlo por alto. Muchas veces uno ve que es algo circular, no termina nunca, y esa situación es desgastante y entonces trato de que me acompañen siempre y que cuando se termine, ni me dé cuenta. Pero por el momento no se terminó y seguramente va a pasar mucho tiempo hasta que termine.
 
¿Y cómo lo llevas?
Cuando la gente te vio parado cantando, lógicamente la proyección es distinta. Pero si me preguntás cómo me veo yo, siento que estoy tocando el cielo con las manos. Lo mas importante es lo que uno siente y puede dar. Tampoco me siento un súper héroe. Estoy así por culpa mía, entonces es una dicotomía bastante rara. El hecho de sentirse bien por un lado, y por otro, uno es culpable de sus acciones. Entonces lo que siempre trato es de dar lo mejor de mí, en cuanto a lo que puedo como cantante. La idea es que la gente tome eso: cierre los ojos escuche la música y diga: "Bueno, pasaron tantos años y sigue cantando igual". La idea mía es esa borrar el hecho de que estás con muletas, para que aprecien lo que estas haciendo artísticamente.
 
¿Cómo te sentis arriba del escenario?

Cuando canto no pienso en mis piernas, no pienso en el accidente. Pienso en lo que pensaba cuando escribí las canciones. Tuve que aprender a cantar de otra manera, saber que no me podía apoyar y un montón de cosas, y cuando encontré el punto, fue bueno. Mi miedo era no volver a cantar como antes. Entonces cuando lo logré tenía que sentir lo mismo que sentía antes, si no pasaba eso, no iba a seguir. No me podía permitir cantar mal por el hecho de estar discapacitado. Me llevó mucho tiempo, fue cuando me tranquilicé y pude disfrutar de los shows y de volver a viajar y seguir haciendo las cosas que uno hace. (A.N)

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