Boca comenzó el 2015 con el deseo de conquistar la Copa Libertadores, trofeo que siempre está entre sus prioridades. Tras invertir una enorme cantidad de dinero en armar el plantel, el Xeneize llegó a mitad de año con buenos resultados. Por un lado, le quitó la punta a su eterno rival River en la fecha 11 del torneo local, además cerró la fase de grupos de la Libertadores de manera invicta y con el mejor puntaje del torneo.
Llegó en un momento difícil para el plantel y desde su regreso, Boca perdió sólo un partido (ante Racing). Ahora los xeneizes se preparan para lograr el bicampeonato y que "todo vuelva a la normalidad".
Ya lo dijo el propio Tevez, "yo vine para unir a Boca".
Desde su retorno, el Apache lleva 15 partidos jugados entre Copa Argentina y torneo local, de los cuales Boca perdió sólo uno.
Le pegan mucho
El blanco de los violentos rivales
Además de dar goles y alegría, el Apache también recibió duras patadas por parte de algunos defensores. El viernes, Gustavo Gomez lo levantó en el aire. Por suerte, fue sólo un golpe que le dejó un moretón e hizo que llegara rengueando a La Boca. Ahora Carlitos, con 77 partidos en la temporada, tiene descanso hasta mañana junto con todo el plantel xeneize.
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