Un chofer evitó una tragedia tras chocar a dos caballos

Manejaba un Ko-Ko por la Ruta 22 cuando se cruzaron los animales.

La experiencia de un chofer de la empresa Ko-Ko evitó que un espectacular choque con dos caballos terminara en una tragedia. Sí hubo que lamentar la muerte de los animales y una persona herida, con una lesión en una muñeca. El accidente ocurrió ayer durante la madrugada y, pese a una intensa investigación, no pudieron ser ubicados los dueños de los equinos.

El siniestro se desarrolló en un punto de la Ruta Nacional 22 donde no hay antecedentes de animales sueltos ni tampoco de hechos como el de ayer. De acuerdo con lo informado por el Cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti, el incidente tuvo lugar alrededor de las 5:30, cuando una unidad del servicio interurbano de pasajeros cumplía con el trayecto Allen-Cipolletti. Aproximadamente a unos 300 metros de Mastrocola, un caballo y una yegua subieron a la ruta y el chofer del colectivo no pudo hacer mucho para evitarlos: uno de los animales impactó de lleno en la zona frontal y otro, a la altura de la cabina del conductor.

El colectivo circulaba a baja velocidad y por eso las consecuencias no fueron peores. Los caballos aparecieron en forma repentina.

Desde la Policía se destacó que el colectivo no iba a mucha velocidad y que el chofer, con un gran poder de reacción, logró controlar el vehículo y lo llevó hacia la banquina, donde pudo detener su marcha. “La experiencia del conductor lo ayudó a no perder el control”, destacó el oficial Fabián Fajardo, a cargo de la Caminera cipoleña.

Apenas se produjo el siniestro, concurrieron móviles policiales y ambulancias ante la posibilidad de varios heridos. Sin embargo, la habilidad del conductor del Ko-Ko evitó que las personas se golpearan y sólo una mujer sufrió una lesión en una mano.

En tanto, los caballos no resistieron el golpe y murieron en el sitio del impacto.

Los agentes realizaron una serie de pericias y no fue necesaria la interrupción del tránsito. Mientras tanto, se inició un trabajo de identificación de los dueños de los caballos, que se extendió hasta ayer por la tarde. De acuerdo con fuentes policiales, había varios indicios que apuntaban a unas personas que viven no muy lejos del lugar del accidente pero, aclaró Fajardo, es difícil que reconozcan la propiedad de los caballos por “las cuestiones legales”.

La zona donde se dio el choque se caracteriza por la oscuridad.

Una contravención y el secuestro

Aunque no es habitual la presencia de animales grandes como vacas o caballos a la vera de la ruta, los integrantes de la Caminera cipoleña realizan recorridos preventivos y están atentos a cualquier irregularidad. Cuentan con el apoyo de la Brigada Rural y también con el personal policial que se desempeña en la Isla 10. El oficial Fabián Fajardo resaltó que se pueden hacer infracciones ante la presencia de algún animal y los dueños deben responder por una contravención. Además, se procede a su secuestro.

De todos modos, por lo menos en el trayecto de la Ruta Nacional 22 más cercano a Cipolletti, no hay antecedentes recientes de accidentes con animales y los únicos incidentes que se dieron fueron en un tramo que va entre Fernández Oro y Allen.

A la hora de especificar detalles sobre este tipo de siniestros, Fajardo apuntó que un vehículo a mucha velocidad puede provocar que el caballo se meta en su interior y, por supuesto, las consecuencias para los ocupantes serían muy graves.

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