Buenos Aires > Durante 20 partidos Ramón Díaz buscó que su River, en otras épocas relacionado con el gol en el arco rival, pudiera romper la malaria y marque más de uno en el mismo partido. Lo hizo el domingo en Floresta, pero no le sirvió ni siquiera para sumar. El 3 a 2 de All Boys le dio un golpe muy fuerte, porque no se afirma de visitante, otra vez mostró fallas en todas las líneas y quedó en la mitad de la tabla, obligado a mejorar, si no quiere despedirse del torneo y de su entrenador.
No fueron esos 90 minutos, ni los tres en los que tras el descanso regaló el partido, los que pusieron la lupa sobre su trabajo, después de casi un año y medio de prometer más de lo que cumple. La falta de una idea, y de resultados, dejan a Ramón con poco aire de cara al Superclásico en La Bombonera.
Y, en medio de la crisis, el presidente Rodolfo D´Onofrio no le regaló paz en una semana en la que debe rearmar el equipo para recibir a un Lanús entonado, con el mellizo Barros Schelotto en el banco y varios ex Boca en cancha.
"Es un técnico inteligente y quiere mucho a River. Quien lo conoce a Ramón sabe que es así y si no le va bien, no va a necesitar que yo le diga que terminó tu etapa ", afirmó. "Sepan que si por esas cosas no se da cuenta, en nombre de todos los socios de River y de quienes me votaron, le diré que dé un paso al costado, de ser necesario", añadió el presidente Millonario.
Sin embargo, aclaró que desea que el técnico lo "acompañe durante todo el mandato", que culminará en diciembre de 2017. Además, afirmó que la continuidad del Pelado "no depende de que salga campeón o no", sino de la adopción de "una forma, un estilo y un patrón de juego".
Pese a la irregular campaña en el torneo Inicial (quedó a cuatro unidades de los líderes), D´Onofrio dijo que "el equipo cumple con lo que pretende el hincha, que es ir al ataque. Arriesga, no se queda atrás, va para adelante, más allá de ha jugado buenos partidos como con San Lorenzo y otros malos como con Colón".
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