Usan palomas para estudiar la contaminación en el aire

Investigadores británicos les colocaron arnés y sensores a las aves.

Una reciente investigación, realizada por los especialistas de la Universidad de Birmingham, del Reino Unido, desarrolló un pequeño sensor para colocar en el lomo de las palomas, las cuales en sus vuelos recogerán datos sobre el clima. Según Rick Thomas, autor del proyecto, este tipo de aves podría ayudar a combatir la contaminación del aire y el cambio climático.

La práctica consiste en ponerles el chip y de esta manera recolectar información sobre las variaciones en temperatura, humedad y viento de cada zona en las ciudades grandes, así como la ubicación (GPS) y la presión de aire. “No podemos usar drones (por una cuestión de seguridad y para evitar accidentes con aviones, ya que el año pasado casi suceden 92 colisiones) tan alto, pero los pájaros sí pueden volar por todos lados”, comentó Thomas. Por este motivo, los científicos decidieron usar palomas, aunque seguramente genere un fuerte repudio de parte de los proteccionistas de animales. Pero el estudio ya está en marcha: desde el proyecto trabajan con voluntarios locales que crían palomas mensajeras, una variedad de ave que fue bien criada de forma selectiva por su habilidad de volver a casa. Una vez que salen con el chip y regresan, se lo extraen y descargan los datos.

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A la hora de diseñar los sensores, el equipo siguió orientaciones generales estrictas para asegurarse de no causar daño a las palomas: la mochila compone menos de un 3% del peso corporal del animal lo cual es estándar cuando se utilizan animales y equipo científico.

La esposa de Thomas, Cat, fue quien preparó y cosió el arnés que sujeta los sensores en las espaldas de los pájaros. “Si los dueños de las palomas no están contentos con cualquier aspecto del arnés, entonces no tienen que volar sus pájaros. El bienestar es muy importante”, comentó el científico

Hasta la fecha, cinco palomas hicieron 41 vuelos y recorrieron casi 1000 kilómetros. Una expansión del proyecto a otras ciudades requeriría más voluntarios con palomas y más dinero, teniendo en cuenta que cada mochila con sensores cuesta aproximadamente 250 libras

Aunque Thomas todavía está trabajando en solucionar problemas de calibración de algunos de los sensores, está seguro de que las medidas de temperatura son precisas. Esto último fue el aspecto del proyecto en el que más trabajó para perfeccionar.

En el futuro, espera poder desarrollar un sensor con energía autosuficiente, lo cual le permitiría usar pájaros salvajes.

Añadir paneles solares podría causar que la mochila sea demasiado pesada para una paloma pequeña, así que está pensando en usar gaviotas.

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