En las últimas horas el Ministerio de Salud de Israel publicó un informe en el que se detalla que más de 12.400 personas que habían recibido la primera dosis de la vacuna del laboratorio estadounidense Pfizer se contagiaron con COVID-19.
De acuerdo con las cifras publicadas por Pfizer, la primera dosis de su vacuna contra el COVID-19 brinda una inmunidad del 52% ante el virus SARS CoV-2 y, según el laboratorio, al completar el esquema de dos dosis, el paciente desarrollaría una inmunidad del 95%.
No obstante, los datos de inmunización prometidos por Pfizer y BioNtech fueron duramente cuestionados por Nachman Ash, encargado de la gestión de la pandemia en Israel, quien aseveró que la primer dosis de la vacuna de Pfizer contra el COVID-19 no ofrece la protección prometida por el laboratorio.
"Parece que la protección de la primera dosis es menos efectiva de lo que pensábamos", sostuvo Ash en declaraciones publicadas por la agencia de noticias AJN y recogidas por La Nación.
Israel está entre los países del mundo con más habitantes vacunados contra el COVID-19. Hasta ahora más de dos millones de ciudadanos de ese país recibieron la vacuna de Pfizer y 400.000 han recibido la segunda dosis.
El fin de semana Nachman Ash informó que los israelís que reciban las dos dosis de la vacuna de Pfizer quedarán exceptuados de cumplir con cualquier tipo de cuarentena. Este grupo de personas también podrá asistir a eventos públicos como recitales y espectáculos deportivos.
Israel no es el único país en el que comenzó a cuestionarse la veracidad de los datos ofrecidos por Pfizer y BionTech sobre su vacuna contra el COVID-19. A finales de la semana pasada en Noruega la Agencia de Medicamentos informó de la muerte de 23 ancianos relacionadas con la vacuna de Pfizer y BioNtech.
En el informe, el ente regulador de medicamentos del país nórdico advirtió que la vacuna del laboratorio estadounidense podría ser perjudicial para personas mayores de 80 años de edad y enfermos terminales.









