8M: Victoria, la mujer que todos los días escucha a víctimas de violencia de género
El silencio fue un martirio para miles de mujeres violentadas en el correr de los años. En la actualidad lo sigue siendo para muchas, pero la luz de hablar, de ser acompañada y de salir adelante es cada vez más brillante.
Si se marca un punto de partida en la Argentina, en el cual se empezó a iluminar el camino de las mujeres, se puede hablar del inicio del movimiento Ni Una Menos en junio de 2015. Esta consigna tuvo como gran impulso la violencia de género, un flagelo que castiga día a día, pero del que hoy se es consciente y se busca combatir.
Una de las herramientas que existe en la ciudad de Neuquén para terminar con la violencia de género es la Subsecretaría de las Mujeres de la Municipalidad, cuya casa de acompañamiento (Aliwenko) está ubicada en El Ceibo 426. Allí se encuentra un equipo de trabajadoras, liderado por Alejandra Oehrens, dedicado al acompañamiento y seguimiento de los casos de violencia.
Victoria Parada es psicóloga y es una de las integrantes de este grupo que asiste a mujeres en situación de violencia. En diálogo con LM Neuquén, la especialista brindó detalles de su tarea en la dependencia.
“Me encargo de realizar el seguimiento y acompañamiento a mujeres que se acercan a solicitar ayuda, vinculado específicamente a casos de violencia de género”, contó la psicóloga y resaltó que si bien es una tarea dirigida a las mujeres de la capital, también llegan consultas de las oriundas del interior neuquino o incluso de otras provincias.
Este acompañamiento se realiza en la llamada “ruta crítica”, que es el momento más complicado por el que pasa una mujer violentada. Y no solo ella, también sus hijos. Ese camino puede ser corto o largo, más o menos difícil, más o menos riesgoso.
La ruta dura lo que tenga que durar. El objetivo es que la mujer pueda reinsertarse en una vida sin violencia y también ser parte del mundo sociolaboral y/o educativo.
Para llevar adelante este seguimiento no hay una manera preestablecida. El protocolo de acción tiene directivas muy claras respecto a qué hacer con un caso de violencia de género, pero esto se adapta a cada situación particular, dependiendo de los riesgos, de la historia de la mujer y de su contexto.
Cabe destacar que este acompañamiento también prepara a la mujer para que se anime a realizar una denuncia policial. “Hay que armar una red de contención para que la persona se sienta segura de denunciar y que esto no le genere un efecto contrario que sea perjudicial”, remarcó Parada.
-> Los casos más difíciles
La Subsecretaría de las Mujeres registró varios casos de alto riesgo en la ciudad de Neuquén, los cuales implicaron que se tomen medidas más rápidas y un accionar oportuno para la situación.
A Parada la marcó uno en particular: “Recuerdo a una mujer con su hijo. No eran de la zona y deambulaban por la ciudad en un auto. Un día llegaron a la oficina, no tenían a nadie que los ayude y hacía un tiempo que no comían ni dormían bien”, relató la psicóloga.
“Procedimos a acompañarla y a que pueda acceder a uno de los refugios. Fue un caso que llevó mucho trabajo porque ella no quería ir a un refugio, estaba desbordada y en un contexto muy crítico. Estuvimos con ella hasta que se sintió segura y confiada”, agregó la especialista.
Pero la situación que a Parada más le conmueve, y que se repite varias veces en la ciudad, es la de las mujeres mayores, que están casadas desde hace años y viven situaciones de violencia con sus maridos. “Se acercan a escondidas a la subsecretaría. Le dicen al marido que van a pagar los impuestos pero en realidad vienen a buscar ayuda”, detalló.
-> La gran problemática en Neuquén
La violencia está determinada por muchos factores. Puede ser física, simbólica, verbal, psicológica, entre otros. En las mujeres violentadas de Neuquén hay uno de ellos que resalta por sobre el resto: el socioeconómico.
“Este factor complica a las mujeres a la hora de salir de una situación de violencia. No es el único, pero resuena una y otra vez”, explicó Parada.
Y es que muchas de ellas no cuentan con los recursos para vivir de manera independiente, a la vez que es muy común que ya sean madres, lo que les dificulta la posibilidad de acceder a un empleo estable.
“A modo cualitativo, se puede decir que de las mujeres que asistimos, hay un gran número que se sustenta gracias a sus emprendimientos”, subrayó la especialista.
El panorama es complejo. Siempre lo fue. Hoy se sabe, se habla, se escucha, se libera. Las mujeres cada vez se animan más, ya no se callan, y entre ellas se acompañan.
Te puede interesar...
Leé más
Horror en Brasil: apuñaló y quemó a una excompañera de trabajo luego de que le rechazara una cita
Detuvieron en Chimpay a un neuquino acusado de golpear y robarle el auto a su expareja
Un policía le sacó el arma reglamentaria a su pareja y la golpeó violentamente: fue acusado
Noticias relacionadas









