Acusaron a dos hombres por el crimen de las 100 puñaladas
Daniel Silvera (49) y Rodrigo Leiva Carrasco (42) fueron acusados por el violento crimen ocurrido en el barrio San Martín (ex 500 Viviendas) de Cutral Co, en el cual la víctima aún no pudo ser identificada. Se les indilgó los cargos por el delito de homicidio agravado por ensañamiento y se les dictó una prisión preventiva por 6 meses, por considerarse acreditados los peligros de fuga y de entorpecimiento.
En una audiencia realizada por videoconferencia, este sábado, el fiscal del caso Gastón Liotard hizo un relato de la teoría del caso que investigan y de las evidencias recolectadas en contra de los dos acusados. Así, indicó que el miércoles 22 a la noche, tres hombres fueron a comprar vino a una rotisería del barrio San Martín y que el empleado del comercio reconoció a Leiva Carrasco entre ellos y que por las características de sus acompañantes, podría tratarse de Silvera y la víctima.
Luego, indicó que se dirigieron al departamento de Leiva Carrasco, ubicado en el bloque B1 de esa barriada, donde finalmente el viernes fue hallado el cuerpo. La fiscalía situó la hora de muerte entre las 20 y las 23 del miércoles, argumentando que tras ello y en horas siguientes del jueves, algunos testigos vieron a los dos acusados, pero ya no al tercero.
Además, detalló que Silvera arribó a su casa "absolutamente mojado y alcoholizado, donde manifestó que había tenido una pelea"; mientras que otros testigos confiaron a la fiscalía que la madrugada del jueves, Leiva Carrasco les pidió dinero porque tenía que viajar. A ello, se suma que algunos lo escucharon decir que "tenía un fiambre en su casa, que había matado junto a Fiera". En este sentido, de los testimonios relevados, se supo que ese era el apodo de Silvera y es por ello, que el viernes a la tarde, también se lo detuvo y vinculó al hecho.
Una escena macabra
En cuanto a la escena del crimen, el detalle de cómo dejaron la casa y a la víctima es macabro. Si bien el resultado de la autopsia aún no se tiene, porque por el contexto de pandemia de Covid, primero debe realizarse el examen del virus y luego, se procede a la autopsia; el fiscal Liotard indicó que el cuerpo de la víctima fue examinado por un médico policial.
"Los acusados ataron las muñecas de la víctima con vendas y le asestaron más de 110 puñaladas en todo su cuerpo, tanto en la parte frontal, posterior y el cuello", indicó el fiscal, pero como si eso no fuera poco para asesinar a una persona, además, le mutilaron el dedo pulgar derecho, la nariz, la oreja izquierda, parte del cuero cabelludo a la altura de la nuca, la lengua tras abrirle las comisuras y le realizaron múltiples lesiones en la zona genital, además de un corte en forma de siete en la zona abdominal de una longitud de 20 por 30 centímetros con evisceración completa.
Además, el fiscal destacó el hecho de que los acusados alteraron la escena. "La lengua y la nariz fueron halladas en el tacho de basura, el cuchillo debajo de un sillón y el cuerpo estaba escondido entre dos colchones", resaltó Liotard, quien además agregó: "El cuerpo fue desnudado, lavado y movido; mientras que las ropas de la víctima fueron lavadas, así como la vivienda, pero se pudieron hallar rastros de sangre en la pared, en un sillón y ene el piso".
El pedido de dinero para irse de la ciudad y la escena del crimen totalmente modificada fueron los argumentos para solicitar la preventiva por riesgo de entorpecimiento de la investigación; mientras que el de fuga lo acreditó al decir que ninguno de los acusados posee arraigo ni trabajo fijo.
La defensa se opuso a todo
Por su parte, la defensa objetó tanto la calificación legal como la medida cautelar. En primer lugar, consideraron que al no estar el resultado de la autopsia forense no se podía determinar la data exacta de la muerte. "La verdad que la autopsia resulta una prueba fundamental en esta instancia, porque puede ocurrir que no haya existido tal sufrimiento y que la víctima haya muerto en la primera o segunda puñalada", sostuvo la defensora Vanessa Macedo Font, en contrapartida a la afirmación de la fiscalía sobre que los acusados le causaron "un sufrimiento extraordinario y un padecimiento innecesario" a la víctima.
Además, se opusieron a la medida cautelar al considerar que no había riesgo de fuga, ya que sus defendidos "tienen arraigo y que el hecho de que tengan trabajos eventuales, eso no implica ausencia de arraigo. Es más, Leiva Carrasco nació en Plaza Huincul y Silvera hace más de 20 años que vive en la zona". También criticaron el riesgo de entorpecimiento al decir que "no está demostrado el hecho de que algunos vecinos tengan temor de Leiva Carrasco como dijo la fiscalía".
Calificación provisional
Sin embargo, tras un cuarto intermedio de unos 40 minutos, la jueza de garantías Patricia Lupica Cristo hizo lugar a lo solicitado por la fiscalía, con una leve modificación. "Se trata de una audiencia provisional, la primera audiencia con la cual la fiscalía, que tuvo 24 horas desde la detención, pone en conocimiento del hecho a los imputados", argumentó la magistrada al avalar los cargos por homicidio agravado por ensañamiento; pero no por el concurso premeditado de dos o más personas.
"Teniendo en cuenta que el ensañamiento consiste en matar haciendo sufrir padecimientos físicos, entiendo que la calificación provisional es razonable", sostuvo la jueza, pero no así sobre el otro agravante. De igual manera, la calificación actual prevé una pena de prisión perpetua y un juicio por jurado popular.
Además, consideró acreditados los riesgos de fuga y entorpecimiento. En cuanto al primero, entendió que los acusados no tienen arraigo ni trabajo fijo y que debido a la pena en expectativa, podrían profugarse; mientras que "al haber los imputados alterado la escena del hecho, es un indicio de entorpecimiento", sumado a la violencia desplegada.
La defensa solicitó revisión del fallo de la jueza. Ahora resta que la Oficina Judicial de Cutral Co fije fecha y horario para la realización de la audiencia ante un tribunal revisor.
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