¿Beber alcohol quita de verdad las ganas de alimentarse?
Estados Unidos.- Todos sabemos que el alcohol tiene muchas calorías. Por ejemplo, un vaso de vino posee 83 calorías lo que significa que apenas tres vasos pueden representar más del 10% de la ingesta de energía recomendada por un individuo al día. Su alto contenido en calorías implica que si lo tomamos a menudo, es muy fácil que nos pasemos de las calorías que nuestro cuerpo necesita casi sin darnos cuenta.
Comprender el vínculo entre la ingesta de alcohol y los alimentos es muy relevante debido tanto al aumento en consumo de alcohol en la sociedad como los niveles de obesidad en el mundo. Así, un equipo de científicos de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (EE.UU.) decidió profundizar en esta asociación.
Pero ¿es cierto que el alcohol reduce el apetito? Por lo pronto, las investigaciones hasta ahora han sido contradictorias. Unas han afirmado que resta las ganas de comer y otras que lo incrementa. Los investigadores realizaron una serie de experimentos con ratas por ser más parecidas a los seres humanos. Las ratas son mamíferos más grandes y comen más alimento -que los ratones-, haciendo que los resultados sean más fáciles de cuantificar y sus patrones relacionados con la alimentación y los circuitos cerebrales también son similares a los humanos.
En ese estudio, entonces, observaron que cuando las ratas habían consumido una cantidad moderada de alcohol, consumían menos alimentos, manteniendo su ingesta calórica al mismo nivel que si no hubieran consumido alcohol. “Estaba estudiando si la ingesta de alcohol afectaba a la ingesta total de calorías y al peso corporal, y el resultado, en términos de beber voluntariamente, es... que no lo hace, al menos en las ratas”, explica Nu-Chu Liang, líder del trabajo.
Sin embargo, al ser inyectadas con alcohol para imitar el consumo excesivo o borrachera, las ratas consumieron menos calorías en general y comenzaron a perder peso. Incluso si el equivalente al 50% de su ingesta diaria de calorías se inyectaba en forma de alcohol, aún consumían menos calorías a lo largo del día.
Lógicamente los científicos expresan que aunque la intoxicación alcohólica parece reducir la ingesta de calorías, no es un buen modelo de pérdida de peso para los seres humanos. Se necesitarán más investigaciones para separar las complejas interacciones entre el consumo de calorías y el consumo de alcohol entre los humanos, así que el debate está lejos de ser resuelto. Por lo pronto, hay una certeza: beber en exceso o alimentarse más de lo necesario son dos acciones que perjudican la salud de las personas. Y el que cumple las dos está en serios problemas.
Ratas: La investigación se hizo con roedores, a los que se les inyectó alcohol para medir sus reacciones.
Bondades de una copita de vino
Un estudio de la Universidad de Tufts en Boston, con más de 2400 participantes, demostró que las mujeres que beben vino tienen menos posibilidades de perder masa ósea que las mujeres que no beben, debido al efecto positivo sobre la densidad mineral ósea, tanto en el caso del vino como de la cerveza. Otro estudio de la Universidad de Harvard (EE.UU.) determinó con claridad que aquellas personas que consumen vino en dosis moderadas tienen un 30% menos de probabilidades de sufrir un ataque cardíaco.
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