Neuquén.- Boca es un líder que vive incómodo y que sufre su lugar de privilegio en la tabla de posiciones como pocas veces le pasó a otro equipo. Es que luego de 26 fechas y de 13 consecutivas en lo más alto, el plantel no se pudo consolidar y en la recta final del torneo parece ser un conjunto en formación. A tal punto que su entrenador, Guillermo Barros Schelotto, tras la dura derrota ante River, resolvió cambiar el esquema táctico reconociendo las falencias del equipo, que siempre estuvieron pero que se evidenciaron en el Superclásico. Sin embargo, las flaquezas del Xeneize comenzaron con la primera fecha ante Lanús y se acentuaron hasta la jornada pasada contra Huracán.
Las etapas del puntero
Tras 26 jornadas, se puede analizar al Boca de Guillermo en tres etapas, donde su juego fue de menos a más pera volver a bajar con la constante de que siempre dejó dudas, incluso cuando no paraba de ganar. La primera, con la derrota ante Lanús fuera de casa, y finalizó en la novena con su primera victoria de visitante ante Gimnasia. Ante el Granate se evidenció que la dupla central no ofrecía garantías y que le costaba crear juego con un Tevez fuera de forma.
De local se le hacía fácil ganar goleando a rivales como Belgrano (3-0) o Quilmes (4-1), pero siempre dejando la impresión de ser un equipo desbalanceado. Al mismo tiempo, no podía conseguir una victoria fuera de casa, quedando relegado en la tabla de posiciones que lideraba Estudiantes. Así, sacó 18 puntos de 27 posibles.
La segunda etapa fue la más próspera y dependió en gran parte del buen nivel del Apache y la reaparición de Gago. Tras la victoria ante Gimnasia, empató con Central y encadenó cuatro victorias al hilo para cerrar el año como puntero, ganando partidos de fuste ante San Lorenzo, Racing, River (fecha 13 tomó la punta) y luego contra Colón. Su buen momento se prolongó hasta el inicio del año en el triunfo ante Banfield (ya sin Tevez), aunque la estantería se desestabilizó en la derrota como local con Talleres, donde una vez más mostró graves errores defensivos. Igual, se recuperó con tres victorias al hilo dejando muchas dudas en el juego, a excepción del 3-0 ante Vélez, donde el equipo mostró su mejor versión. Logró 25 de 30 puntos posibles.
A pesar de ser puntero durante 13 fechas, Boca no pudo consolidarse como equipo y su entrenador tuvo que cambiar el esquema táctico.
Desconcierto final
La tercera etapa, la más crítica de todas, comenzó en el 1-1 de local ante Patronato y no parece tener fin. La mayor expresión de los errores del líder los puso en evidencia el equipo de Marcelo Gallardo. Desequilibrio entre ataque y defensa, falta de carácter en los jugadores y groseros errores individuales, más que nada en la línea defensiva. Un combo explosivo que llevó al Mellizo a cuestionar su librito y cambiar de táctica. Del 4-3-3 arriesgado pasó a un 4-4-2 conservador que depende exclusivamente de su goleador para sumar de a tres.
Muy poco para un equipo que está a cuatro fechas de ser campeón pero que no convence ni a su DT.
Los últimos dos equipos que festejaron en la Ribera
Bicampeón en 2015
El último Boca campeón fue dirigido por Rodolfo Arruabarrena en 2015 y se quedó con el inédito Torneo de 30 Equipos y la Copa Argentina. El equipo del Vasco no maravilló, aunque fue superior a todos su rivales y no dejó dudas.
Invicto en 2011
Con Julio Falcioni, el Xeneize volvió a ser campeón luego de un par de malas campañas. El equipo no gustaba pero gozaba de una alta eficacia como virtud. Le sacó 12 puntos al escolta Racing y sólo le convirtieron seis goles en 19 partidos.
Centurión entrenó y estará disponible ante Independiente
Desafía los límites físicos. A 15 días de sufrir un desgarro en el isquiotibial derecho, Ricardo Centurión se entrenó ayer a la par de sus compañeros de Boca y, de no mediar imprevistos, podría ser titular el domingo frente a Independiente.
No sería la primera vez que el delantero se recupere antes de lo previsto. Hace tres fechas, contra Estudiantes, regresó al equipo luego de 21 días de sufrir un esguince en su rodilla izquierda. Tal vez no sea lo más aconsejable, pero la falta de variantes obliga al cuerpo técnico a recurrir otra vez a un hombre que no está a pleno. Quedó demostrado que sin Centurión Boca no encuentra el rumbo.
Asimismo, el cuerpo técnico está frente a un dilema, dado que el jugador quedó hace una semana en el centro de una escena ajena al fútbol por una denuncia de violencia de género que le realizó su ex novia Melisa Tozzi. “Nos debemos una charla más profunda”, dijo el Melli, que habrá que ver si lo premia con la titularidad.
No más 225 para Peruzzi
Por el regreso de Marcelo Torres, de la Sub-20, Gino Peruzzi no podrá usar el artículo 225 y deberá cumplir una fecha de sanción por haber acumulado cinco amarillas.
El grupo sumó problemas fuera de la cancha
Boca tuvo una temporada agitada fuera del campo que le impidió entrenar con tranquilidad, como lo suele hacer un puntero, que generó climas internos negativos que el cuerpo técnico no supo resolver. Algunos ejemplos de este año son la pelea de Juan Insaurralde con Jonathan Silva, la expulsión de Pablo Pérez de un entrenamiento por pegarle a un juvenil o la imagen poco clara de Pavón y de Silva fumando la noche previa a un partido.
A estos temas que suelen ocurrir en el fútbol, aunque no se difunden, se le sumaron los “incidentes” que protagonizó Centurión: chocó cuando iba en su auto una madrugada y se dio a la fuga; fotos posando desnudo viralizadas en las redes y, lo más grave, la denuncia por violencia de género que le hizo hace una semana su ex pareja.
Factores externos que retumbaron en el mundo Boca perjudicando el ánimo del grupo .
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