California: ocho condenados a muerte fallecen por COVID-19
En California un brote de COVID-19 ha causado el fallecimiento de al menos 15 internos de la prisión estatal de San Quintín. 8 de ellos, habían sido condenados a muerte.
San Quintín se experimenta el peor brote de COVID-19 de las cárceles de California. Contagios que se incrementaron con la llegada de internos de otros centros penitenciarios. Esto según un informe del Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California.
Así mismo, indicaron que la mayoría de los fallecidos estaban recluidos en el corredor de la muerte. Dentro de la lista de 8 se encuentra Beames, declarado culpable del asesinato en primer grado de un niño de 15 meses, ocurrido en enero de 1994.
Richard E. Stitely de 71, quien permaneció 30 años en el corredor de la muerte. Según un reporte de CNN fue la primera muerte relacionada con COVID-19 del centro de California. Condenado por la violación y asesinato de Carol Unger en 1990. Después, fallecieron Scott Thomas Erskine de 57 años y Manuel Machado Álvares de 59 el 3 de julio.
Erskine tenía cargos por cópula oral, uso de arma de fuego, violación, un cargo de penetración con objetos extraños y asesinato en primer grado. Mientras que Álvarez había sido encontrado culpable de asesinato en primer grado, intento de robo, violación con fuerza y robo de vehículos.
El siguiente recluso que murió de COVID-19 fue Dewayne Michael Carey de 59 años. Declarado culpable en 1996 por asesinato en primer grado y David Reed de 60 años. Ambos habían sido trasladados a un hospital externo. Luego siguió Jeffrey J. Hawkins, de 64 años, condenado por asesinato.
Troy A. Ashmus fue el último recluso del corredor de la muerte en fallecer por complicaciones de COVID-19. Ashmus estaba detenido desde 1986 por agresión sexual. Estando condenado le sumaron cargos por el asesinato, violación forzada y sodomía a una menor de 14 años.
Actualmente San Quintín tiene 2108 casos confirmados de una población total de internos de 3300.
Te puede interesar...









