El Gobierno del Primer Ministro Justin Trudeau, en Canadá, desplegó a las Fuerzas Armadas para ayudar a miles de residentes varados que quedaron atrapados desde que la tormenta golpeó durante la noche del domingo. Las tropas también se ocuparán de la reconstrucción de la zona.
Una mujer murió en un deslave de tierras y dos personas están desaparecidas. Las autoridades esperan que se confirmen más víctimas mortales en los próximos días.
Miles de animales de granja murieron y muchos más siguen atrapados por las aguas tras el paso de la tormenta por una de las zonas agrícolas por excelencia de Canadá.
Unas 20.000 personas todavía no pueden regresar a sus hogares después de que un "río atmosférico" -una larga franja de humedad en el aire que transporta el agua desde las zonas tropicales hacia los polos- descargara en 24 horas la media mensual de lluvias de la región.
El primer ministro de la Columbia Británica, John Horgan, anunció el miércoles pasado la orden de emergencia de dos semanas, con el fin de mantener a las personas fuera de los caminos y rutas inundadas y acelerar los rescates.
Los helicópteros lanzaron el miércoles suministros de alimentos a las comunidades de montaña varadas después de que los deslizamientos destruyeran las rutas y las inundaciones sumergieran las principales autopistas.
Fue como el Armagedón
Peter Rzazewski, de 41 años, vive en Burnaby (Columbia Británica) con su mujer, Karina, y dos perros. Pero la pareja lleva atrapada en la localidad rural de Hope desde el domingo, después de visitar a su familia en Lake Country.
Durmieron en su coche el domingo y el lunes por la noche antes de pasar la noche del martes en el sótano de una iglesia y la del miércoles en una casa que les ofrecieron a través de la iglesia.
"Cuando llegamos a Hope, fue lo más extraño porque no había luces encendidas, toda la energía estaba cortada. Estacionamos en una estación de servicio bajo un cartel junto a uno de los surtidores y pasamos la noche", explicó Rzazewski.
"Era como el Armagedón. Había muchos coches, mucha gente durmiendo en los coches".Rzazewski espera que la autopista 7 se abra este jueves para permitirles volver a casa.
¿Se debe esto al cambio climático?
Las autoridades de la región atribuyen el desastre natural a los efectos del cambio climático.
Horgan dijo que Columbia Británica debe "hacer que los otros siete mil millones de almas que viven en este planeta entiendan que tenemos que actuar ahora" para prevenir estos sucesos en el futuro.
El impacto del cambio climático en la frecuencia de las tormentas todavía no está claro, pero sabemos que el aumento de las temperaturas de la superficie del mar calienta el aire que hay encima y hace que haya más energía disponible para impulsar huracanes, ciclones y tifones. Como resultado, es probable que sean más intensos y con lluvias más extremas.
El mundo ya se ha calentado alrededor de 1,2 ºC desde el comienzo de la era industrial y las temperaturas seguirán aumentando a menos que los gobiernos de todo el mundo reduzcan drásticamente las emisiones.
La científica atmosférica de la Universidad de la Columbia Británica, Rachel White, afirmó que la enorme devastación causada por esta tormenta puede atribuirse probablemente a una combinación de factores de origen humano.
"A medida que se calienta la atmósfera y los océanos, se evapora más agua de los océanos. Así que cuando tenemos estos eventos fluviales atmosféricos, esencialmente la atmósfera puede llevar más agua hacia nuestras montañas". Ésta se condensa en forma de lluvia.
La misma región, la Columbia Británica, sufrió en verano una ola de calor récord que causó la muerte de más de 500 personas, así como incendios forestales, incluido uno que destruyó el pueblo de Lytton.
Te puede interesar...












