El clima en Neuquén

icon
11° Temp
53% Hum
La Mañana lagartija

Cipoleña del Conicet advierte sobre el riesgo de extinción de una lagartija en Vaca Muerta

Victoria Brizio y otros investigadores hicieron un estudio sobre la especie de las dunas de Añelo que fue publicado por una prestigiosa revista científica canadiense.

Vaca Muerta, la tierra de la gran promesa petrolera, tiene una amplia variedad de lagartijas y una de ellas corre riesgo. Científicamente, fue denominda Liolaemus cuyumhue, aunque en forma coloquial se la conoce como la "Lagartija de las dunas de Añelo". Se trata de una de las especies más recientes en ser identificadas. En 2009 fue descrita en un trabajo de investigación y cinco años después la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la consideró en peligro de extinción, una categoría anterior a la de "peligro crítico", en la que las posibilidades de preservación son mucho más reducidas.

Preocupada por esta situación y con la curiosidad de querer saber más sobre este reptil, la bióloga cipoleña María Victoria Brizio se unió a otros investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) para conocer más sobre este pequeño lagarto que, con su particular color, queda camuflado en la arena rojiza del bajo Añelo, cerca de Aguada San Roque. Su estudio fue publicado el mes pasado en una prestigiosa revista académica Canadian Journal of Zoology, en la que se hace hincapié en la necesidad de hacer una trabajo de conservación para que se siga desarrollando la especie.

Te puede interesar...

Amante de los animales y con una fuerte curiosidad hacia cómo funcionan los organismos vivos, María Victoria eligió la carrera de biología en la Universidad del Sur de Bahía Blanca "sin saber mucho qué era lo que iba a hacer" y sin tener en claro la salida laboral. "Cuando terminé la carrera surgió la posibilidad de hacer investigación en CONICET Me postulé a la convocatoria para una beca doctoral, con lugar de trabajo en Neuquén, en la Universidad Nacional del Comahue, y arranqué en 2016. Ahí empecé a meterme en este tema del ensamble general de lagartijas, dentro de la cual se encuentra la Liolaemus cuyumhue ", dijo la becaria de 31 años, para luego contar cómo se formó el grupo de trabajo con el que hizo el estudio.

BrizioFotografíandoLiolaemusCuyumhue.jpg
María Victoria Brizio fotografiando a una lagartija Liolaemus cuyumhue en Añelo.

María Victoria Brizio fotografiando a una lagartija Liolaemus cuyumhue en Añelo.

"Primero empecé a estudiar la ecología térmica con Rodrigo Gómez Alés, que es becario de la Universidad Nacional de San Juan. El año pasado, gracias a mi director, Luciano Ávila, me puse en contacto con dos becarios de la sede de CONICET en Bariloche, Jimena Fernández y Facundo Cabezas-Cartés, que también es de Cipolletti. Ellos se coparon enseguida para investigar más y hacer un lindo trabajo", recordó María Victoria y agregó que en 2019 salió la oportunidad de un subsidio de una organización no gubernamental, llamada The Rufford Foundation, que apoya proyectos de conservación. "Eso nos ayudó mucho desde lo económico para para movilizarnos y comprar insumos. Es muy difícil conseguir fondos para generar ciencia como a uno le gustaría", contextualizó antes de empezar a dar detalles de su objeto de estudio.

"Nosotros la llamamos 'Lagartija de las dunas de Añelo' porque es arenícola. La describió en el 2009 Luciano Ávila, mi director de tesis en un trabajo científico que ya salió publicado, es bastante reciente la identificación. Esta especie está categorizada como en peligro de extinción por la UICN por ser altamente especializada y tener una distribución restringida. Sólo la encontrás en estas dunas, una zona que está bastante degradada y que no está protegida. Nosotros estuvimos trabajando en Aguada Pichana de Total Austral, ellos nos habilitaron el acceso para hacer el relevamiento", explicó antes de señalar que el hábitat de la Liolaemus cuyumhue comprende mil kilómetros cuadrados de los cuales se incluye terreno del yacimiento mencionado y de otros aledaños.

LiolaemusCuyumhueEscondido.jpg
Liolaemus cuyumhue escondida en la arena.

Liolaemus cuyumhue escondida en la arena.

"Hay zonas en bajo Añelo que tienen dunas eólicas mediterráneas con arena muy finita, ahí es donde puntualmente vive esta lagartija. Si la ves, la coloración del cuerpo del animal es idéntica a la arena donde habita, no al suelo de otras partes del monte", dijo y agregó que la coloración de estos bichitos varía según la luz ambiental entre un amarillo-crema (pleno sol) y una tonalidad de ladrillo rojo (en sombra).

"Es un animal muy especializado. Para escapar de los depredadores corren y se entierran en la arena. Entonces, lo que encontrás son los ojos y las narinas asomadas entre la arena", comentó, antes de seguir explicando los motivos que impulsaron su investigación.

LiolaemusCuyumhueEnterrada (1).jpg
La lagartija de las dunas de Añelo se camufla con la arena.

La lagartija de las dunas de Añelo se camufla con la arena.

"Nosotros queríamos saber qué efectos tenía el cambio climático que experimentamos a nivel global sobre esta especie. En 2014 el IPCC (El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) hizo una proyección de cómo va a aumentar la temperatura a nivel mundial y en esa zona se estimó que el incremento será de 3,5 grados. Con esa proyección, evaluamos cómo iba a afectar la fisiología térmica de esa especie ya que son animales ectotérmicos, que no regulan su temperatura corporal, y que -por lo tanto- están más afectados por la temperatura del ambiente. Lo que encontramos fue que, si esas proyecciones son correctas, la lagartija tendrá que evitar la exposición directa al sol en gran parte de la horas de mayor temperatura y va a disminuir el tiempo en que podrán estar activas, dificultando las actividades vitales como la alimentación, reproducción y otras interacciones. Si actualmente tienen 12 horas para alimentarse, en un futuro estarán restringidas a seis", advirtió.

"Identificamos distintos tipos de microhábitat que la especie usa, como la sombra de una jarilla, una zampa, algunas gramíneas o la arena. En base a las condiciones de temperatura, observamos que los ambientes que proporcionan sombra como la vegetación arbustiva son de real importancia para que la especie tenga refugio en las horas más fuertes de radiación. Si el sol del mediodía, entre las 11 y las 15, es fuerte para nosotros, para ellas es bastante intolerable", comparó poniendo el acento en la necesidad de "hacer esfuerzos para conservar esa vegetación, además de las dunas.

BrizioCampo.JPG
María Victoria Brizio en Añelo.

María Victoria Brizio en Añelo.

"Los reptiles en general tienen una temperatura que pueden llegar a quedar calcinados si se sobreexponen al sol. Nosotros si sube la temperatura empezamos a transpirar para liberar calor, tenemos otros procesos metabólicos. Lo mismo para captar calor. La única forma de elevar la temperatura corporal que tienen las lagartijas para favorecer estos procesos metabólicos -como la digestión o la reproducción- es exponerse al sol o a fuentes de calor ambientales, por fuera de su cuerpo. Por eso, si la temperatura en el monte -por ejemplo- es de 38 grados centígrados, la especie la tolera. Pero si llega a subir tres o cuatro grados más, va a estar próxima a la temperatura crítica y no va a poder resistir, básicamente se va a morir", argumentó


Pequeñas acciones, grandes cambios

Además de remarcar que sería ideal que se trabaje en un área protegida, María Victoria mencionó algunas acciones que pueden contribuir a no dañar a estos particulares habitantes de las dunas. "Muchos cuando piensan en el desierto o en el monte árido dicen 'acá no hay nada', por eso hicimos acciones para que se conozca la biodiversidad que existe en estos ambientes. Además, hacemos hincapié en conservar estos ambientes, hacer evaluaciones de sensibilidad para la especie, cuando se quiere hacer alguna intervención sobre las dunas. Los pequeños resultados que fuimos obteniendo en la investigación los compartimos con la empresa que nos habilitó el ingreso al yacimiento para que sepan sobre la situación", señaló la becaria, al tiempo que aclaró que esa puesta en conocimiento no obliga a la compañía a tener una respuesta vinculante. Añadió que, a título informativo, también compartieron las conclusiones del relevamiento a las áreas estatales vinculadas con ambiente de la provincia.

Avila&BrizioenCampo.JPG
María Victoria y su director de tesis, Luciano Ávila, en Añelo.

María Victoria y su director de tesis, Luciano Ávila, en Añelo.

"Antes de que nos agarre la pandemia, pudimos hacer actividades en escuelas rurales de Aguada San Roque y Chihuido. Hicimos unas campañas de educación ambiental para que la gente de la zona tome conciencia de que existe esta especie. Tuvimos muy buena recepción, tanto de los docentes como de los chicos, que nos han ayudado a tener más información. Algunos nos comentaban que ese tipo de lagartija la habían visto en tal lado. Estuvo bueno, los chicos además le transmiten a su familia", destacó.

"En esa zona hay mucho pastoreo que también tiene un efecto. Aunque, por supuesto, es muy difícil decirle a una persona que vive de criar chivos que los saque, creemos que se podría identificar los ambientes más sensibles para que por ahí no pase y evitar así la pérdida de las poblaciones", propuso. A su vez, planteó que sería pertinente que no se abrieran caminos o se evite el paso de vehículos en los sectores de dunas.

AvilaCampo.jpg
Luciano Ávila, el director de tesis de Brizio con una lagartija de las dunas de Añelo.

Luciano Ávila, el director de tesis de Brizio con una lagartija de las dunas de Añelo.

"Muchas veces estás con una camioneta y te metés en un lugar diciendo 'no hay nada' o para dar la vuelta", señaló, al tiempo que aclaró que de momento en Barreales no han encontrado ejemplares.

Para aquellos que subestiman o minimizan la importancia de preservar a las lagartijas de las dunas de Añelo, la investigadora remarcó que estos animalitos "brindan servicios ecológicos". Más allá del nivel de empatía que se pueda tener, o del valor que se le pueda dar por el solo hecho de existir, estos diminutos lagartos "son relevantes como indicadores de la calidad ambiental de la zona y como depredadores de insectos, además de ser el alimento de aves, lagartijas de mayor tamaño, otros reptiles como las serpientes y mamíferos".

LiolaemusCuyumhue dunas.jpg

"Otro punto importante es que funcionan como polinizadores de plantas y dispersores de semillas. Esto tiene una gran importancia en la generación de cobertura vegetal. Muchos están adaptados a la vida subterránea y esa generación de cuevas tiene una incidencia en las propiedades del suelo", añadió la bióloga.


Llegar a una revista con prestigio y proyección internacional

"Publicar en el Canadian Journal of Zoology fue un logro grandísimo", sostuvo con orgullo María Victoria. "Fue muchísimo trabajo. Nosotros hicimos los experimentos antes de la pandemia. Estuvimos un año escribiendo y yo mandé el trabajo a la revista el 31 de diciembre. En febrero nos dieron la primera devolución. Siempre hay que hacer algunos cambios porque tienen unos revisores externos, ajenos a la publicación, que están especializados en el tema que tratamos. Ellos propusieron algunas modificaciones que ayudaron a mejorar el trabajo. En abril quedó cerrado y lo publicaron oficialmente en agosto. Así y todo, fue rápido porque hay revistas que demandan mucho más tiempo", valoró.

facundo cabezas cartes y jimena fernandez.jpg
Jimena Fernández y Facundo Cabezas-Cartés, los becarios de CONICET Bariloche que también participaron del estudio.

Jimena Fernández y Facundo Cabezas-Cartés, los becarios de CONICET Bariloche que también participaron del estudio.

"La verdad es que es muy difícil que acepten el trabajo para publicar. A veces consideran que no va con la temática de la publicación o que no es suficientemente importante. Esta revista es de alto impacto, muy importante, por eso estamos felices de haber podido publicar ahí . Es el primer trabajo publicado sobre esta especie", subrayó.

Consultada sobre la valoración que hace la sociedad en general de su trabajo y de los investigadores vinculados a conservación de especies en general, María Victoria destacó el mayor grado de conciencia y compromiso que tienen las generaciones jóvenes. "Algo que me gustó mucho fue trabajar con las escuelas de la zona porque ellos valoraron enseguida. Los chicos tienen mucha empatía, los grandes la van perdiendo", consideró.

ExperimentosdeFisiologíaTérmicaLiolaemusCuyumhue 1.jpg

Acto seguido, sostuvo que es difícil transmitir o bajar estos trabajos al público en general". "No pretendemos que alguien que no está en tema se ponga a leer el paper, pero está bueno hacer campañas de concientización o hacer una nota como esta para hacer una bajada más directa a la comunidad en general y de la zona", postuló antes de contar que seguirá trabajando sobre el tema.

"Ahora estoy en proceso de terminar mi tesis doctoral en la que esta especie de lagartija tiene un papel importante. Mi idea es seguir profundizando una vez que termine mi doctorado y poder generar más información sobre temas de reproducción, dieta u otras cuestiones específicas que ayudan a tomar decisiones ambientales más acertadas", concluyó.

BrizioCampo1.jpg

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

52.702702702703% Me interesa
17.567567567568% Me gusta
4.0540540540541% Me da igual
5.4054054054054% Me aburre
20.27027027027% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario