Como Úrsula: Intentó denunciar a su ex por violencia de género y no le tomaron la denuncia
En medio de la ola de indignación que provocó el femicidio de Úrsula Bahillo en la localidad bonaerense de Rojas, un nuevo caso de violencia de género enciende las alarmas de la ciudad. Esta situación comenzó de forma similar al caso de la joven asesinada: con una denuncia que no es escuchada por las autoridades policiales. Se trata de María Eugenia Landaburo, de 33 años, que fue a denunciar que su ex violó la perimetral y le respondieron que “no era delito”.
La mujer vive junto a su pequeña hija de 10 años en Acevedo, Pergamino, a pocos kilómetros de Rojas. Allí nadie quiso tomar la denuncia que presentó contra su ex pareja, quien violó el cerco perimetral.
“¿Sabés qué me dijeron? Que no era delito, y no me la tomaron. ¿Cómo puede ser que sigan sin escucharnos? Es peligroso: si me mata, mi hija se queda con él, ¿van a esperar a que nos mate?”, explicó con respecto al intento fallido de radicar la denuncia.
La historia de Landaburo se dio a conocer en las redes sociales a las pocas horas del femicidio de Bahillo. Fue gracias a su hermana, que logró viralizar un hilo de Twitter con el título de “A MI HERMANA LA ESTÁN MATANDO”.
Cuatro años de pareja sirvieron para que la mujer quiera ponerle punto final a la historia. “Me separo en 2012, tras una golpiza feroz. Ese día agarré a la nena para que no me siguiera pegando y corrí a la calle”, contó.
Aunque la violencia psicológica ya era moneda corriente, todo pareció descontrolarse un día que "me agarró del cuello y me dejó en la pared con los pies colgando". Por aquel entonces vivía en Río Negro con el hombre y decidió volver,e junto a su hija a la localidad bonaerense.
Los hostigamientos del hombre no cesan, incluso bajo amenaza de dejar de pagar la cuota alimentaria obligatoria por paternidad. Incluso el intento de manipulación llegó a los oídos de la niña, a quien en una comunicación telefónica intento convencer: ‘Cuando a tu mamá le agarre Covid y se muera nosotros por fin vamos a ser felices. Cuando fui a denunciar esto me dijeron que no me iban a tomar una denuncia porque no tenía pruebas. De paso, ya que estaba en la comisaría, me hicieron salir de testigo de un choque”, dice la mujer, según consignó Infobae.
Dentro de la causa también hay una denuncia por abuso sexual hacia la niña. “Se comunicó conmigo una ex pareja de él que me dijo ‘a tu nena ni siquiera la trata, y cuando la trata es acostados, él en calzoncillos, la nena en bombacha’, contó la mujer. Tras la realización de la Cámara Gesell, la justicia le puso una restricción de acercamiento a María Eugenia, pero no a la nena.
"En diciembre mandó un mensaje diciendo que la venía a buscar, pero mi hija no quería irse con él. Vino igual y quedó todo grabado en un video con el que fuimos a denunciar. El tipo la zamarreó, se la quiso llevar por la fuerza, la nena se soltó y salió corriendo y él le gritó ‘tu mamá va a ir presa’. Por suerte estaba el vecino de testigo”, relató Eugenia. Es así que a partir de la declaración de la nena, le dieron una restricción perimetral, que recientemente intentó violar.
La sorpresa no se hizo esperar cuando, con pruebas tan contundentes, se acercó a denunciar la situación a la comisaría. Allí no le dieron cabida, pero para su suerte, el ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires ntervino y derivó el caso a la Dirección Provincial de Casos Críticos y Alto Riesgo, para que se le tomara la denuncia.
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