Condenan a un comisario por coimas a prostíbulos
El condenado se desempeñaba como jefe de la División Coordinadora Operativa en la ciudad de Neuquén.
Neuquén > Un comisario de la Policía de la Provincia, ex jefe de la División Coordinadora Operativa, fue condenado a tres años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para desempeñar cargos públicos por haber cobrado coimas a dueños de casas de masajes, de esta ciudad.
Se trata del comisario Carlos Soto, quien fue detenido el 9 de abril del año pasado cuando se le encontraron billetes que fueron marcados por la Justicia. Los mismos fueron entregados por los dueños de las casas de masajes para comprobar las coimas que habían denunciado.
El acusado había sido designado a principio del año 2010 como jefe de la División Coordinadora Operativa. A partir de ese momento fue que los controles a prostíbulos comenzaron a realizarse a puerta cerrada en la oficina del acusado.
Fue así que los dueños de al menos cuatro prostíbulos denunciaron al comisario. La investigación llegó a su fin cuando le hallaron el dinero que la Justicia había marcado y que fue entregado al acusado por los denunciantes. De esta manera, se comprobó que Soto coimeaba a los dueños de esos locales.
Debate
Las audiencias de debate se realizaron el 15 y 16 de junio. El tribunal de la Cámara en lo Criminal Segunda, compuesto por José Andrada, Héctor Dedominichi y Walter Trinchera, como subrogante, dictaron la sentencia el pasado 24 de junio, donde encontraron culpable al acusado del delito de exacción ilegal agravada.
Para los jueces no quedaron dudas que el acusado abusó de su autoridad funcional y que buscando un beneficio propio exigió la entrega de dinero a diversos propietarios de prostíbulos, de esta ciudad.
Durante el juicio declararon algunos de los damnificados. Entre ellos, la encargada de uno de los locales aseguró que Soto la citó a su oficina en más de una oportunidad.
Si bien la testigo dijo que el acusado no le había pedido dinero directamente, sí le había insinuado que si quería seguir trabajando sin ningún problema debía hacerle entrega de una suma de dinero.
Otro de los declarantes fue el dueño de uno de los prostíbulos, quien aseguró que entregó a Soto unos 500 pesos y que, luego de haberle entregado esta suma, el imputado le solicitó más efectivo.
Para los jueces no quedaron dudas de que el imputado había cometido el delito de cohecho por el que finalmente fue condenado.
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