Confluencia: tajearon en la cara a una taxista
NEUQUÉN
El barrio Confluencia fue escenario de otro hecho violento, en una seguidilla que no deja en paz a los vecinos de esa zona de la capital neuquina, y que terminó con una inusual concentración de taxistas alarmados por la inseguridad.
La síntesis de lo que pasó es esta: una taxista resultó tajeada en la cara cuando intentaron robarle la recaudación. Afortunadamente, aunque la trabajadora terminó muy ensangrentada, las heridas que recibió no resultaron graves y pudo regresar a su casa después de recibir las curaciones en el hospital regional.
Lo singular de este nuevo hecho de inseguridad en el barrio cercano a los ríos es que para sorpresa de los atacantes -una pareja joven que había abordado el vehículo unos minutos antes- la conductora pudo defenderse y frustrar el asalto.
La secuencia fue la siguiente: en un descuido de sus atacantes, la taxista extrajo de la guantera un envase de gas pimienta y, con toda decisión, arrojó parte de su contenido a los ojos de los dos atacantes.
Los delincuentes, sorprendidos por la abrupta reacción de la víctima, atinaron a agredirla con un cuchillo que llevaban encima. Pero en medio de la nube en la que estaban terminaron huyendo sin el dinero de la trabajadora.
El hecho de violencia que sumó otro eslabón a la historia de mala fama del barrio ocurrió cerca de las 22 del viernes en la calle Tronador al fondo, una zona con escasa iluminación.
Fue en ese lugar donde dos jóvenes, presuntamente menores de edad, agredieron a la mujer que manejaba el taxi con un cuchillo tipo Tramontina y le provocaron heridas cortantes.
A los mordiscos
Durante el frustrado intento de robo, además, la valiente taxista también mordió la mano de uno de sus atacantes y esa pequeña herida podría resultar importante a la hora de la detención de algún sospechoso, según consideraron fuentes de la investigación.
Por la rapidez con que sucedió todo, ambos jóvenes lograron huir antes de que llegara el móvil de la Policía.
El suceso conmocionó nuevamente a los vecinos del barrio Confluencia, que vienen denunciando con gran preocupación los constantes hechos de violencia que se registran en las calles del barrio.
Pero en paralelo y apenas se produjo, dio origen a una concentración espontánea antes del amanecer de colegas de la taxista agredida, que fueron llegando a ese costado de la ciudad a medida que se iban pasando de radio en radio la noticia del ataque sangriento.
En el hecho intervino personal de la Comisaría 19 -que ya fue escenario de tres ataques de vecinos en lo que va de enero y febrero- y los investigadores intentaban determinar la identidad de los ladrones.
La comisaría del barrio sufrió tres ataques en 2015
La última vez fue hace apenas tres días atrás. Y los ataques se están haciendo tan habituales que parece haberse convertido en centro de los reclamos violentos. El edificio de la Comisaría 19, en pleno barrio Confluencia, fue atacado a pedradas y bombas molotov tres veces en menos de un mes y medio. El primer hecho ocurrió el 6 de enero. Un hombre -conocido puntero político del barrio- había sido demorado luego de la denuncia de una mujer, por amenazas con arma de fuego y lesiones. Pero a minutos de su ingreso, un nutrido grupo de jóvenes y familiares apedreó la comisaría y le arrojó bombas incendiarias. Resultado: el puntero político quedó libre. El 18 de enero, los agentes secuestraron una moto en Alta Barda. Un grupo pesado apedreó y atacó la comisaría hasta que, siete horas después y con cinco patrulleros rotos, la moto quedó secuestrada. El último jueves, otra vez una pedrada: ahora para liberar a los ladrones de una moto.
La última vez fue hace apenas tres días atrás. Y los ataques se están haciendo tan habituales que parece haberse convertido en centro de los reclamos violentos. El edificio de la Comisaría 19, en pleno barrio Confluencia, fue atacado a pedradas y bombas molotov tres veces en menos de un mes y medio. El primer hecho ocurrió el 6 de enero. Un hombre -conocido puntero político del barrio- había sido demorado luego de la denuncia de una mujer, por amenazas con arma de fuego y lesiones. Pero a minutos de su ingreso, un nutrido grupo de jóvenes y familiares apedreó la comisaría y le arrojó bombas incendiarias. Resultado: el puntero político quedó libre. El 18 de enero, los agentes secuestraron una moto en Alta Barda. Un grupo pesado apedreó y atacó la comisaría hasta que, siete horas después y con cinco patrulleros rotos, la moto quedó secuestrada. El último jueves, otra vez una pedrada: ahora para liberar a los ladrones de una moto.
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