La tranquilidad en la localidad de La Tablada, en el oeste del Conurbano Bonaerense, se vio interrumpida tras un aberrante suceso: un hombre de 61 años fue hallado muerto por la Policía en su cama, sin signos de violencia, y las autoridades constataron su fallecimiento por causas naturales. Sin embargo, la situación se tornó extraña cuando los miembros de las fuerzas de seguridad notaron un montículo de tierra en el jardín de la vivienda, con piedras y botellas que tapaban el lugar.
En la pared, además, había una cruz pintada. Cuando los efectivos se prestaron a remover los objetos, se encontraron con el cadáver de María Genignani, la madre del occiso. Los vecinos aseguraron que desconocían del paradero de la señora desde hacía alrededor de diez años, tiempo en el que se sospecha que el hombre, identificado como Luis Alberto, convivió con la fallecida enterrada en su terreno.
Posteriormente, se descubrió que el individuo padecía de un trastorno denominado Síndrome de Diógenes, que provoca cambios en el comportamiento de la persona, que es más común en aquellos mayores de 65 años y que tiene, como característica principal, la acumulación de basura y diferentes desperdicios en la propia vivienda. El caso de Luis Alberto condice con el patrón habitual de los padecientes. Al mismo tiempo, suelen experimentar conflictos constantes con sus pares, baja pronunciada de peso y falta de higiene, y pierden el contacto con el entorno, aislándose socialmente..
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