Desde que comenzó la pandemia provocada por el covid-19 la información sobre la enfermedad no solo ha aumentado, sino que también ha variado muchísimo. En marzo de 2020 se creía que los niños eran potenciales transmisores del virus, a pesar de que no lo padecían igual que los adultos, pero con el pasar de los meses se comprobó que esto no es así.
De hecho, muchísimos estudios científicos demostraron que los niños son los que menos contraen y contagian la enfermedad, esto -se cree- que tiene que ver con la capacidad del sistema inmune de los pequeños, el cual aparentemente es capaz de combatir con mayor rapidez el virus.
Hasta este punto, era un alivio saber que los más pequeños de la casa estaban "protegidos" naturalmente ante el virus, sin embargo, ahora surgió una preocupación en torno a los niños que se contagiaron con covid-19. Se trata del Síndrome Inflamatorio Multisistémico -más conocido como MIS-C por sus siglas en inglés- una condición que afecta a niños y adolescentes que fueron diagnosticados con covid-19 o tuvieron contacto estrecho con un caso positivo.
Esta consecuencia del covid-19 había tomado notoriedad el año pasado, cuando en algunos países europeos se comenzaron a reportar casos de niños que presentaban síndromes inflamatorios sistémicos, caracterizados por fiebre alta persistente, diarrea, vómitos, dolor abdominal, erupciones, hipotensión, así como valores altos de marcadores de inflamación sin causa microbiológica evidente.
Y ahora resurgió debido a que en Estados Unidos se comenzaron a reportar muertes por este síndrome, siendo la más reciente la de un joven de 17 años al que lo afectó el síndrome después de contagiarse del virus.
“Con el número de casos de Covid que estamos viendo en nuestro Estado, debemos estar preparados para la desafortunada posibilidad de que más niños se infecten con el MIS-C", dijo el doctor Brannon Traxler, director interino de Salud Pública de Carolina del Sur.








