"Cristina es una líder y un ícono pop"

El Cadete llega a Neuquén con Proyecto Bisman, la obra de humor político que protagoniza con Martín Rechimuzzi. Esta noche, a las 21, en el Casino Magic.

Por Analía Castro

Pedro Rosemblat, más conocido como “el Cadete de Roberto Navarro”, llega a Neuquén junto a Martín Rechimuzzi, el actor que suele salir a las calles con el traje del periodista Randal López para testear el clima social, poner en evidencia lo desinformados que están algunos ciudadanos defensores de Cambiemos y visibilizar incoherencias en su postura. Juntos desembarcan esta noche a las 21 en el Casino Magic con Proyecto Bisman, un show de humor político que parodia al gobierno de Mauricio Macri.“Neuquén es un misterio para los que consumimos política y vemos en los mapas, cuando terminan las elecciones, la isla del MPN que siempre se mantiene al margen de la dicotomía bipartidista. No fui nunca, así que estoy a la expectativa de recorrer un poco”, dijo el comunicador, que ante todo se define como un militante político.

¿Para quien no sepa, por qué Proyecto Bisman?

Bisman es un video viral que se hizo famoso en Youtube. Es de una señora que estuvo en una marcha pidiendo justicia por el fiscal (Alberto) Nisman y en sus argumentos se desnuda una cosa muy bizarra de la construcción de sentido del gobierno y los medios afines. Más allá de la señora, que no es objeto de burla, ese discurso toma un lugar central en el espectáculo.

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¿Cómo definirías al show?

Es una obra de teatro, un show de humor político y de a ratos puede confundirse con un acto o una reunión política. Cada uno viene a algo distinto. Algunos vienen exclusivamente a ver lo que pasa en el escenario, otros a opinar, gritar e interactuar; otros vienen a putear a Macri o a encontrarse con personas con las que comparten una visión común del país.

¿Cómo llevan adelante un espectáculo que no pierde de vista los cambios de la coyuntura?

Hay un guión armado con determinados espacios para meter las actualizaciones de la semana. Nos ha pasado de hacer un show un viernes con un dólar a 32 y tener una función el viernes siguiente con un dólar a 40, y en el medio pasaron un montón de cosas que, si no incorporamos al show, estamos fallando a lo que la gente espera cuando nos viene a ver.

Sos un comunicador que no viene del palo del teatro, ¿cómo te sentís arriba del escenario?

Bien, mucho mejor que hace un año. Es un aprendizaje constante y una institución a la que se le debe mucho respeto. Disfruto mucho porque en la tele, si bien te puede estar mirando mucha gente, en el estudio éramos cuatro y en las redes no le veo la cara a la gente. Así que cuando estoy en el escenario veo con qué cosas se emocionan con cuáles se ríen y cuáles son las personas que me siguen y me bancan. Cuando termino la función, siempre salgo a charlar.

¿Van a verlos personas que no son kirchneristas?

Sí. Cuando arranqué iba más el público del programa de (Roberto) Navarro, netamente kirchnerista. Ahora, con el correr de los acontecimientos, se fueron sumando personas provenientes de una izquierda independiente, cada vez viene gente más joven que quizás es la primera vez que ven un show de humor político. Lo que es difícil de encontrar son macristas, pero no nos cerramos a la posibilidad de que suceda en algún momento.

¿Cómo vivís los climas en los que el kirchnerismo pareciera sinónimo de mala palabra?

Hubo momentos muy críticos en los que curiosamente tuve más trascendencia mediática. Es difícil porque hay una construcción de sentido desde los medios e impulsada desde la política que quiere hacernos creer que el kirchnerismo fuimos una banda de boludos que siguió a una caterva de ladrones y nada más. Habremos tenido boludos, habremos tenido ladrones, pero fue un proyecto político que transformó a la Argentina y que a un montón de pibes como yo nos dio un modelo de país concreto que vamos a tener como referencia toda la vida.

¿Cómo es tu vínculo con Cristina Kirchner?

Tuve oportunidad de verla y cuando ella quiere, la veo. Cristina es mi conducción política, mi referencia más fuerte. Trato de interpretar su mensaje y discutir sus líneas. Ella es una líder política y un ícono pop. Hay mucha gente que la banca y que la ama, pero por algún motivo que yo no termino de comprender no respeta la línea política que ella toma. Ahora ella está teniendo palabras claras respecto de formar un frente opositor amplio y eso quiere decir que tenemos que juntarnos con sectores no nos gustan tanto porque lo peor que le puede pasar al país es que Macri siga gobernando

El aguante a Navarro

Pese a que Pedro tenía la posibilidad de quedarse tanto en Radio 10 como en C5N cuando desvincularon a Roberto Navarro, prefirió irse junto al conductor de Economía política. “Lo echaron por una cuestión política. La tele se rige por el rating y el programa de él era el que más medía. Alegaron que maltrataba a la gente, toda una sarta de cosas falsas. En la tele si medís podés ser un hijo de puta y aun así Navarro no lo era”, remarcó. “Si lo echaron por ser demasiado opositor no podía quedarme y creo que no me equivoqué”, sostuvo el Cadete.

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