La declaración no es nueva, vale aclararlo, sino que corresponde a mayo de 2015. Pero recobra vigencia ahora que otra vez controlará el partido más importante del país. En aquella ocasión, el neuquino Darío Herrera había sido designado para dirigir su primer superclásico. El domingo asumirá el cuarto River-Boca, Boca-River de su ya exitosa carrera.
Por entonces, en la previa al encuentro revancha de octavos de final de la Libertadores 2015 disputado en La Bombonera, que derivó en la suspensión por el inolvidable gas pimienta, mucho se hablaba de la supuesta simpatía del árbitro oriundo de Andacollo, en el norte neuquino, por alguno de los dos equipos grandes de la Argentina.
Sin embargo, en una entrevista exclusiva con LM Neuquén que se hizo viral, quien está radicado en Lincoln, provincia de Buenos Aires, nos confiaba: "Trato de no darle importancia a los comentarios. Uno es profesional y no soy de ni Boca, ni de River ni de nadie. Soy hincha de la Selección Argentina. Y me gusta mucho el básquet", reveló en aquel entonces Darío, siempre cordial con este medio.
Lo cierto es que Herrera otra vez está ante un partido grande, uno de esos desafíos que le encantan y de los que suele salir bien parado. Ojalá el domingo no sea la excepción. Un Superjuez neuquino...
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