La fase regular del certamen local entró en la etapa definitoria y los primeros cruces de playoffs se empiezan a conocer.
Luego del encuentro entre Racing y Huracán, Boca ya conoce a su rival para los octavos de final del Torneo Apertura. A menos que ocurra un milagro, el Xeneize enfrentará al Globo de Parque Patricios en La Bombonera el próximo fin de semana, con día y horario a confirmar.
El "milagro" sería una victoria de Vélez por una diferencia de 7 goles frente a Newell's el lunes. Si esto ocurre, Boca se enfrentaría a Gimnasia y Esgrima La Plata. Pero como esto es improbable, la suerte de los de Úbeda hasta la final ya estaría echada.
El Xeneize, en los papeles, quedó del lado más fácil del cuadro. Según los cruces provisorios, allí están Huracán -su próximo rival-, Lanús, Argentinos Juniors, Talleres, Belgrano, Unión e Independiente Rivadavia de Mendoza.
El conjunto de la Ribera tendrá el beneficio de jugar de local los octavos de final y los cuartos de final de la fase de playoffs en el Torneo Apertura. El único equipo que le podría sacar la localía en las semifinales sería Independiente Rivadavia de Mendoza, puntero en la Zona B -y líder de la tabla anual-.
Los octavos de final se disputarán el fin de semana del 10 de mayo, mientras que los cuartos de final serán entre semana. Las semifinales tendrán lugar el finde del 16 de mayo, mientras que la gran final del certamen se disputaría el domingo 24 de mayo en cancha neutral.
Boca también piensa en la Copa Libertadores: su próximo rival llega golpeado
Barcelona de Ecuador llegará golpeado al partido del martes ante Boca, por la cuarta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores, luego de empatar 1-1 como local ante Manta por la LigaPro y quedar en el centro de un clima de fuerte tensión interna.
El conjunto dirigido por César Farías dejó escapar una buena posibilidad de recuperar la tranquilidad ante uno de los equipos más comprometidos del campeonato ecuatoriano, en un encuentro que terminó con bronca de los hinchas y cuestionamientos para el entrenador.
La molestia del público se potenció porque Barcelona jugó gran parte del partido con superioridad numérica, pero no pudo imponer condiciones ni sostener la ventaja. Tras el empate, desde las tribunas bajaron silbidos y pedidos de salida para Farías, en la previa de un compromiso clave frente al “Xeneize”.
Luego del partido, el técnico venezolano apuntó contra el contexto que rodea al club y aseguró que existe una “guerra interna” que afecta al plantel. Además, reconoció el enojo de los simpatizantes, aunque remarcó que el equipo atraviesa un escenario adverso desde lo futbolístico y desde lo anímico.
El presente también preocupa en la Libertadores: Barcelona marcha último en el Grupo D, sin puntos, mientras que Universidad Católica, Boca y Cruzeiro tienen seis unidades, por lo que el duelo ante el equipo argentino aparece como una instancia límite para sus aspiraciones internacionales.
Boca, en cambio, visitará Ecuador con la chance de dar un paso importante hacia los octavos de final y profundizar la crisis de un rival que llega entre malos resultados, reproches de sus hinchas y una interna expuesta públicamente por su propio entrenador.
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