El entrenador del elenco brasileño Artur Jorge tuvo una frase particular que generó furia y diferencias en los hinchas xeneizes.
El resumen del empate entre Boca y Cruzeiro de Brasil dejó un sinfín de polémicas que resonaron en el mundo del fútbol y complican al equipo liderado por Leandro Paredes que deberá esperar hasta la última fecha para intentar clasificar a la próxima instancia de la Copa Libertadores. Lo cierto es que el árbitro del partido Jesús Valenzuela fue protagonista en una noche donde desde el elenco de La Ribera alegan haber sido perjudicado.
Todo el mundo xeneize estalló contra el árbitro cuando terminó el encuentro y lo fueron a buscar con fervor para reclamarle jugadas que, según su parecer, fueron mal sancionadas. Principalmente en la comparación de jugadas similares donde decidió cobrarle mano a Milton Delgado para anularle el gol a Boca pero dejando pasar la revisión en el VAR de la última maniobra que podría haber decantado en el penal de la victoria.
Cuál es la frase del entrenador de Cruzeiro que generó enojo en los hinchas de Boca
"El arbitraje estuvo a la altura del tamaño que tenía el partido. Es lo único que tengo que decir", soltó el entrenador Artur Jorge omitiendo cualquier tipo de polémica y respaldando a un árbitro que quedó en el centro de la polémica desde el primer minuto.
Todo lo contrario fue por parte de Claudio Úbeda, quien afirmó: "La última jugada fue clarísima, tranquilamente debería por lo menos haber esperado e ir a revisarla. En ese momento se apresuró y terminó el partido. Me sorprende que por lo menos no haya ido a revisión esa jugada y que no se haya tomado el tiempo necesario. No hay objeción de nada para ver que fue mano. Pero bueno, no nos podemos quedar solamente con eso".
Luego, Úbeda sumó: "Voy a ser reiterativo en la postura del árbitro totalmente perjudicial contra nosotros. No debería haber terminado el partido como lo terminó. Yo analizo en frío las situaciones y digo que no nos cobraron el penal. Después, la intención o no va más allá de lo que yo pueda pensar. Me cuesta creer que haya actuado con total sinceridad", planteó el Sifón con dureza contra el referí venezolano.
Boca fue perjudicado por el arbitraje y empató ante Cruzeiro
Boca empató 1-1 ante Cruzeiro en La Bombonera por la quinta fecha del grupo D de la Copa Libertadores. El encuentro estuvo lleno de polémicas, ya que el árbitro le anuló un gol y no le dio un claro penal en la última jugada del partido.
Úbeda cambió un poco el equipo: por obligación, reemplazó a Bareiro (lesionado) por Milton Giménez y al Ruso Ascacibar (suspendido por dos fechas) por Tomás Belmonte. Por una cuestión de rendimiento, Malcom Braida jugó en el lateral derecho, en lugar de Weigandt.
Así fue el partido entre Boca y Cruzeiro
En solo un minuto de juego, Boca avisó con Merentiel, que tomó un rebote tras un centro de Braida y le quemó los guantes a Otávio. El Xeneize también se plantó en la salida del rival, presionando bien arriba.
A los siete minutos, el arquero brasilero le volvió a ganar la pulseada al delantero uruguayo, que anticipó un centro de Blanco, pero la definición le volvió a salir muy al medio.
A los 12 minutos, Boca acorraló a Cruzeiro en su propia área y Giménez se erró un gol clarísimo: tras un flojo despeje del arquero de Cruzeiro, el delantero definió al cuerpo y desperdició una situación clave para el 1-0.
A los 15 minutos, Leandro Paredes tiró un gran centro al segundo palo para que Merentiel levante la pierna y la empuje en la línea, para poner el 1-0 y desatar el desahogo de la gente en La Bombonera.
A los ocho minutos del segundo tiempo, cuando Boca se tiraba demasiado atrás, Fágner apareció por la zona derecha y le pegó al primer palo de Brey, que no pudo detener el disparo, con el que Cruzeiro puso el 1-1. El árbitro revisó la jugada en el VAR por una mano en el inicio de la jugada, pero terminó convalidando el tanto.
A los 63 minutos, el visitante tuvo una jugada muy clara para el 2-1: un gran pase filtrado por izquierda para Pereira, que quedó mano a mano con Brey y decidió tirar el centro atrás para Christian, que definió apenas cruzado.
Boca, en un momento flojo del partido, recibió una buena noticia: Gerson se fue expulsado en Cruzeiro por un criminal planchazo a Paredes, que luego estuvo a punto de poner el 2-1 de tiro libre.
Zeballos, que ingresó por Belmonte luego de la expulsión, tuvo dos chances para el 2-1: primero con una definición de derecha que tapó muy bien el arquero, y luego con un cabezazo que pasó a centímetros del palo.
En la última del partido, luego de que el VAR le anulara el 2-1 a Merentiel, hubo una mano clara de penal en el área de Cruzeiro, y el árbitro decidió de manera insólita terminar el partido sin revisar la acción.
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