El clima en Neuquén

icon
17° Temp
55% Hum
La Mañana inseguridad

Desesperada búsqueda de una madre a la que le robaron la bomba de insulina para su hijo

El hecho ocurrió el jueves en la calle Juan B. Justo al 1200 y los ladrones se llevaron el artefacto que iban a colocarle al nene esta semana.

Graciela Alejandra Toppi lanzó un desesperado pedido a través de las redes sociales para tratar de localizar la bomba de insulina que delincuentes le sustrajeron de su auto el jueves pasado.

En declaraciones a LM Neuquén, la mujer contó que le rompieron la cerradura de su auto por la tarde mientras estaba estacionada en la calle Juan B. Justo al 1200 y se llevaron este artefacto que iba a cambiarle la vida a su hijo de 15 años.

Graciela explicó que la bomba de insulina mejorará la calidad de la salud de su hijo, que desde hace ocho años debe pincharse 15 veces por días, realizarse seis controles de insulina diarios por una diabetes de grado 1, diagnosticada cuando tenía 7.

Embed

La mujer señaló que estacionó el auto en esa zona de la ciudad durante menos de una hora y al regresar observó todo revuelvo. “Cuando reviso atrás faltaba el kit de la bomba de insulina: dos cajas del tamaño de una tablet de 10 pulgadas, que tenían la bomba de insulina, con cables y agujas, y un sensor color blanco, ovalado”, agregó.

La bomba es del tamaño de un celular y de acuerdo al relato de Graciela era de suma importancia para la salud de su hijo. "Con la bomba y los difusores se envía insulina todo el tiempo, funciona como si fuera un páncreas artificial, es lo más similar a eso, su organismo recibe insulina todo el tiempo", resaltó.

"Es lo mejor para su calidad de vida. Solo cada tres días hay que cambiar el punto de inyección, lo que sería un cambio en nuestra vida", destacó.

bomba-insulina.jpg
<p> Así es la bomba que le robaron a Graciela.</p>

Así es la bomba que le robaron a Graciela.

El artefacto fue conseguido a través del ISSN e iba ser colocado este viernes, luego de que la familia completará un mes de capacitación.

"El instituto siempre se portó muy bien con nosotros, nos provee dos cajas de insulina, más cuatro de tiritas reactivas, que son insumo muy caros. Jamás nos faltó nada, ahora habíamos conseguido la bomba", concluyó la madre.

Tras conocerse el robo, un vecino le prestó a la familia un artefacto similar que no estaba utilizando. Quienes tengan algún dato pueden comunicarse con Graciela a través de su perfil en facebook o comunicarse con la redacción de LM Neuquén.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas