Gustavo Salemme, de 67 años, y su esposa, Adriana Cheble, de 62, son los dos médicos cordobeses que fallecieron de Covid y conmovieron a toda la provincia con su increíble historia. Él era especialista en Diagnóstico por Imágenes, ella, médica clínica. Trabajando en plena pandemia, contrajeron Covid-19, y no pudieron ganarle la batalla. Murieron los dos, con apenas una semana de diferencia.
En una entrevista con Infobae, Matías , el hijo mayor de los dos médicos, dijo que desde que sus padres murieron por Covid no paró de recibir mensajes de amor. “Vos no me conocés, pero tu papá fue mi jefe en el Hospital Pediátrico durante muchos años: lo apreciaba muchísimo”, le escribió uno de sus pacientes. “Trabajé muchos años con tu mamá en el Hospital Provincial. Sinceramente la noticia fue una piedra directo al corazón. Compartí con ella muchas horas y, fiel a su estilo noble y de buen corazón, forjamos una amistad”, recordó otra.
Matías cuenta que desde el inicio de la pandemia del Covid, sus padres estaban trabajando duro. Como sucedió con muchos médicos y trabajadores de la salud, el matrimonio de cordobeses contrajo Covid. Primero se contagió ella, después él. El desenlace fue fatal: murieron con una semana de diferencia. Gustavo falleció el viernes 9 de octubre. Adriana, el viernes 16.
Matías cuenta que apenas se contagiaron de Covid, los médicos se aislaron en su casa. "Después, como empezaron con insuficiencia respiratoria, se internaron en el Hospital Privado, donde trabajaba mamá”.
Gustavo y Adriana se conocieron cuando eran adolescentes y estudiaron la carrera de Medicina juntos. El hijo mayor (son tres en total) cuenta que “una vez recibidos de médicos, mis padres se entregaron por completo a la profesión. Cuando fue el brote de cólera se fueron a trabajar al Norte. Papá compró una filmadora y registró lo que pasaba con la idea de armar un documental. Tenían mucha vocación y amor por el prójimo”.
Cuando se enteró de que sus padres tenían Covid, Matías tomó la posta y los asistía con lo que necesitaban. “Mi hermana está embarazada y mi hermano menor, como vivía con ellos, también se contagió. Fui el único de la familia que no se tuvo que aislar”, comentó el joven.
Gustavo entró en terapia intensiva y lo siguió Adriana. “Mis viejos estaban casados hace 40 años. Nacieron para estar juntos y se fueron juntos. No podía suceder de otra forma”, dice Matías, para luego agregar, “más allá de lo que creas de la pandemia, de la cuarentena y de las restricciones, estés de acuerdo con el Gobierno o no, yo te puedo decir que el virus existe y si te toca es cruel. Podés perder al ser más amado en cuestión de días. A mí se me murieron mis viejos con una semana de diferencia. El certificado de defunción dice Covid”.
“Mis papás estaban en su mejor momento: viajaban, compartían tiempo con nosotros y estaban muy ilusionados esperando a su primer nieto. Su muerte es un dolor enorme que solamente se calma gracias al cariño infinito de la gente”, rememoró.
De su mamá, Matías dijo que era una mujer de valores inquebrantables, de creencias firmes y conducta intachable. “Un ser humano ejemplar que dio todo por su familia. Chau Ma, te fuiste con el amor de tu vida 7 días después que partió él. Sé que desde donde estén nos mandarán la fuerza necesaria para seguir en este lío. Me alegro que estén juntos y en paz. Hasta siempre”.
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