Entraña y provolone: el dúo parrillero que nunca falla y se hace en minutos
Carne jugosa, queso fundido y fuego fuerte: cómo hacer entraña perfecta, provolone crocante y una picada parrillera que explota.
Hay combinaciones que son parte del ADN argentino. Como mate y charla. Como pan y asado. Como domingo y sobremesa larga. Y en esa lista entra sin discusión el dúo entraña y provolone: dos cosas simples, rápidas y tan efectivas que se ganaron un lugar fijo en la parrilla.
La entraña es un corte que no pide demasiada explicación: se cocina rápido, tiene un sabor profundo y una textura que, cuando sale bien, te deja con ganas de repetir aunque ya estés lleno. Y el provolone… bueno, el provolone es una trampa deliciosa. El que alguna vez lo vio burbujear en la provoletera sabe que es imposible no meter un pedazo de pan y probar “aunque sea un poquito”.
En tiempos donde el asado se volvió más planificado que espontáneo, este combo aparece como una solución: cocción corta, satisfacción larga.
Entraña: qué corte es y por qué enamora
La entraña es un corte fino, fibroso, con mucha personalidad. Tiene ese sabor que parece “carne de verdad” y se defiende solo con sal. No necesita marinado eterno, ni adobos pesados, ni una ceremonia complicada.
Funciona en parrilla, plancha, sartén o chapa. La clave es una sola: fuego fuerte y tiempo corto.
El gran debate: ¿se le saca la membrana?
La entraña tiene una telita (membrana) en uno de sus lados. Hay quienes la dejan y quienes la sacan.
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Si la membrana es fina: podés dejarla.
Si es gruesa y dura: conviene sacarla, porque se contrae y te “encoge” la carne.
Tip: si te cuesta sacarla, pedile al carnicero que te la deje lista. Es un gesto mínimo que te cambia el resultado.
Cómo hacer entraña perfecta: paso a paso
Ingredientes:
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Entraña
Sal parrillera
(Opcional) pimienta negra al final
(Opcional) chimichurri suave para servir
Cocción ideal:
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Parrilla fuerte, bien caliente.
Entraña a la parrilla 2 a 3 minutos por lado.
Sal gruesa antes o apenas al dar vuelta.
Retirar cuando esté dorada por fuera pero jugosa por dentro.
Error común: cocinarla de más “por las dudas”.
La entraña pasada pierde gracia, se seca y se vuelve chiclosa.
Cómo cortarla para que quede tierna
Este es el truco que separa al fanático del improvisado:
Siempre cortar contra la fibra.
En tiras finas, en diagonal, como quien arma una tabla.
Ese corte hace que incluso una entraña más firme se sienta tierna y fácil de comer.
Provolone: el mejor amigo del pan
El provolone tiene una función social: reúne a todos alrededor de la parrilla. Es el primer bocado, el “mientras tanto”, el aperitivo que inaugura la previa.
Cómo hacerlo bien:
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Provoletera o sartén de hierro
Fuego medio (si es muy fuerte, se quema sin fundirse)
Orégano + ají molido
Un toque de oliva al final
El gran secreto: No lo muevas.
Dejalo quieto hasta que haga costrita abajo y burbujee arriba.
Para subirlo de nivel: provolone con tomate y chimichurri
Si querés un provolone más completo:
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rodajas finas de tomate arriba
chimichurri suave al final
Es un “provo” más fresco, ideal si hace mucho calor.
¿Cómo armar el plato perfecto con este combo?
Si querés que entraña + provolone sea un plan completo:
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tomate y rúcula con limón
pan tostado
chimichurri suave
un poco de sal parrillera extra para corregir
La entraña es protagonista. El provolone es el show. Y el resto acompaña.
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