¿Te quedó puré?: irresistibles bombas de papa rellenas
Una preparación que tiene como base al clásico tubérculo, acompañada con jamón y queso. Bombas ricas, rendidoras y muy fáciles de hacer.
Las bombas de papa rellenas son, literalmente, una explosión de sabor. No porque resulten pesadas, sino porque con pocos ingredientes se consigue un plato sabroso y tentador. Son parte del espíritu de las cantinas, de las picadas de vermutería, de muchas cartas de restaurante y, por supuesto, de las cocinas de casa.
En cualquier mesa aparecen estas bolitas doradas: simples, contundentes y muchas veces nacidas de restos de comida. Si hiciste puré y te quedó un poco, guardalo porque es la excusa perfecta para preparar esta receta.
Claro que también podés arrancar haciendo el puré desde el principio. Vamos con la preparación.
Ingredientes para las bombas de papa
• Puré de papas (cantidad necesaria)
• Harina (cantidad necesaria)
• Pan rallado (cantidad necesaria)
• 2 huevos
• Sal
• Pimienta
• Queso cremoso (cantidad necesaria)
• Jamón (cantidad necesaria)
• Aceite de girasol
Paso a paso de la receta
- Si no tenés puré preparado, empezá desde cero. Lavá, pelá tres o cuatro papas y cortalas en cubos. Cocinalas en agua hirviendo con sal hasta que estén bien tiernas. Después colalas, pisalas hasta formar el puré y dejalo enfriar.
- En un bowl batí los huevos y sumales sal y pimienta. Mientras tanto, cortá el jamón en tiras y envolvé pequeños cubos de queso cremoso.
- Con el puré ya frío tomá porciones con la mano, colocá dentro el jamón con el queso y formá una esfera (del tamaño que prefieras, pero sin exagerar). Cerrá bien el relleno con el puré.
- Luego pasá cada bomba por harina, después por el huevo batido y finalmente por pan rallado. Reservalas hasta tener todas listas.
- Calentá abundante aceite en una olla o sartén profunda. Cuando esté bien caliente incorporá las bombas de papa. Dejalas freír hasta que estén doradas y crocantes, girándolas para que se cocinen de manera pareja.
- Cuando estén listas, retiralas, dejalas escurrir sobre papel y servilas bien calientes.
- A partir de ahí no queda mucho más por decir: a disfrutar.
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