El presidente de Estados Unidos habló sobre la posibilidad de intervenir la isla, en el marco de una crisis económica y apagones eléctricos.
La relación entre Estados Unidos y Cuba se encuentra en máxima tensión. El presidente Donald Trump señaló en las últimas horas, que tendrá "el honor" de "tomar" Cuba y podrá hacer "lo que quiera" con ella. Esta situación se profundizó tras una apagón total, un sismo que se registró de 5,8 en la isla y la creciente crisis económica.
"Toda mi vida he estado oyendo hablar de Cuba y Estados Unidos. ¿Cuándo iba Estados Unidos a hacerlo? Creo que tendré el honor de tomar Cuba", dijo el presidente norteamericano desde la Casa Blanca.
"Ya sea liberarla, tomarla, creo que podré hacer lo que quiera con ella, a decir verdad. Son una nación muy debilitada en este momento", sumó.
Estas declaraciones se dieron previo a un apagón total que dejó sin electricidad a 11 millones de cubanos. La situación se profundizó a raíz de un sismo de magnitud 5,8 registrado en la madrugada del martes, profundizando en pocas horas la sensación de crisis en la isla.
Crisis energética, escasez de petróleo y problemas económicos azotan a Cuba
El ministerio de Energía y Minas de la Isla señaló que se produjo una "desconexión total" de la red, aunque aseguró que no se registraron fallas en las unidades que estaban operativas en ese momento, lo que apunta a problemas estructurales más amplios.
Respecto al sismo registrado en el país, el nivel de alerta se mantuvo en categoría verde -lo que indica baja probabilidad de daños-, el movimiento fue percibido en localidades como Imías y San Antonio del Sur, y también en provincias como Santiago de Cuba y Guantánamo.
A esta situación se le suma una escasez del petróleo. El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que la isla no recibe envíos de crudo desde hace más de tres meses, lo que obligó a depender de fuentes limitadas como la energía solar, el gas natural y la generación térmica local.
Estados Unidos pide la destitución del presidente de Cuba para iniciar un diálogo
Desde el gobierno cubano afirman que están abiertos al diálogo con Washington, aunque el líder republicano indicó que una de sus condiciones para iniciar conversaciones será el desplazamiento del presidente cubano
Un periodista preguntó a Trump durante un acto en la Casa Blanca si la estrategia con Cuba sería similar a aplicada en Venezuela o Irán. "No puedo decirte eso. Ellos están hablando con nosotros. Es una nación fallida. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada", señaló.
El gobierno de EE.UU considera que la salida de Díaz-Canel podría abrir la puerta a reformas económicas estructurales imposibles bajo su liderazgo. Fuentes consultadas por el New York Times señalan que La Habana explora alternativas para ejecutar el relevo dictatorial sin que parezca una imposición dictada por Washington.
Los negociadores norteamericanos también han puesto sobre la mesa la necesidad de apartar a figuras históricas del castrismo, especialmente a aquellos funcionarios que se mantienen fieles a las ideas de Fidel Castro.
El gobierno de Trump ha venido asfixiando energéticamente a la isla en los últimos meses, en lo que parece ser un intento de forzar un cambio de rumbo en un estado que se define como comunista y con el que ha mantenido relaciones problemáticas desde su fundación.
El presidente de EE.UU. firmó en enero una orden que amenaza con imponer aranceles a los países que suministren petróleo a la isla.
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