Hummus de remolacha: una receta rica y económica
Cremoso, vibrante y listo en 10 minutos. Un hummus diferente que conquista por la vista antes de conquistar por el sabor.
El hummus clásico de garbanzos ya lo conoce todo el mundo. Es rico, es versátil, es fácil. Pero a veces querés algo que además de rico sea visualmente impactante. Algo que, cuando lo ponés en la mesa, todos levanten la vista y digan "¿qué es eso?".
El hummus de remolacha es exactamente eso. Ese color fucsia eléctrico es completamente natural, y el sabor es una combinación de terroso, cremoso y levemente dulce que no te esperás. Con un buen tahini, ajo y limón, queda redondo.
Ideal para picar antes de cenar, para llevar a una reunión o para untar en tostadas del desayuno. Sí, del desayuno también.
Ingredientes (para una fuente generosa)
- 400 g de garbanzos cocidos (o 1 lata grande)
- 2 remolachas medianas cocidas (unos 250 g)
- 3 cucharadas de tahini (pasta de sésamo)
- Jugo de 1 limón grande
- 2 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 3-4 cucharadas de agua fría
- Sal y comino a gusto
- Para servir: aceite de oliva, sésamo tostado, ciboulette o perejil
La preparación, paso a paso
- Si las remolachas son crudas, las envolvés en papel aluminio y las horneás a 200°C durante 45-60 minutos hasta que al pincharlas con un cuchillo no ofrezcan resistencia. Dejás enfriar, pelás y cortás en trozos. Si conseguís remolachas ya cocidas al vacío, mucho mejor: te ahorras ese paso.
- En una procesadora o licuadora, ponés los garbanzos bien escurridos, las remolachas en trozos, el tahini, el jugo de limón, el ajo y el comino.
- Procesás a máxima potencia durante 2 minutos. Mientras procesa, vas agregando el aceite de oliva y el agua fría de a cucharadas hasta lograr la textura cremosa que querés.
- Probás y ajustás: más limón si querés más frescura, más tahini si querés más intensidad, más sal si hace falta.
- Volcás en una fuente honda, hacés un hueco en el centro con la cuchara y ponés un buen chorro de aceite de oliva. Decorás con sésamo tostado y ciboulette picada.
Tips que marcan la diferencia
- El tahini es el alma del hummus: no lo reemplaces por manteca de maní ni lo omitas. Si no conseguís en el supermercado, buscalo en dietéticas o hacelo vos: sésamo tostado procesado con aceite.
- El agua fría es el secreto de la textura: agrégala de a poco mientras procesa. Hace que el hummus quede más ligero y aireado.
- La remolacha tiñe todo: usá guantes para pelarla si no querés tener las manos fucsia por el resto del día. Es un pequeño precio a pagar por algo tan rico.
- Guardado en la heladera dura 5-6 días tapado. Con el tiempo intensifica el sabor todavía más.
Para acompañar
Con pita tostada, bastones de zanahoria y apio, pan árabe o crackers integrales. Como parte de una picada vegana junto a aceitunas, tomates cherry y frutos secos.
Una copa de vino rosado frío es el maridaje perfecto para este plato. O un agua con gas con rodajas de pepino si preferís algo sin alcohol. El hummus de remolacha convierte cualquier tarde de otoño en una pequeña celebración.
Te puede interesar...











