El verdadero Forrest Gump que corre por todo EE.UU.
Estados Unidos
“Corre, Forrest, corre”. Cualquiera que escucha la expresión la identifica inmediatamente con la recordada comedia dramática y emotiva de los 90. Una expresión que también define la vida de Robert Pope, un entusiasta runner británico que lleva corriendo sin parar desde el 15 de septiembre del año pasado, replicando la travesía del personaje encarnado por Tom Hanks.
Oriundo de Liverpool, este atleta decidió emprender un largo viaje que aún hoy continúa su marcha trazando la ruta exacta que hizo Forrest Gump. El intrépido runner comenzó su largo paseo en la ciudad de Mobile, en Alabama. Atravesó el país hasta el muelle de Santa Mónica y desde ahí se dirigió al faro de Marshall Point, en el estado de Maine, bien en la otra punta. Ahora se encuentra en San Francisco. Aunque la aventura le demandará más tiempo de lo previsto, proyecta finalizar el periplo antes de fin de año, cuando arribe al desierto de Utah, en la Ruta 163 en el Monument Valley.
Pope consume en promedio unas 6.000 calorías al día. Y también escucha a U2, Bruce Springsteen, Bob Dylan y AC/DC. Lleva consigo un carro donde carga todas las provisiones y la ropa. Duerme donde puede en cada ocasión. Acampa en el patio de un vecino, incluso a veces algunos desconocidos le ofrecen su habitación para pasar la noche. A los 39 años, inició el reto sobrenatural impulsado por las palabras de su fallecida madre (le dijo que todos deben hacer algo en la vida que los diferencie) y por la avidez de ayudar a terceros. Recrea la aventura de su ídolo con fines solidarios. Corre, hace lo que lo apasiona, para recaudar dinero destinado para obras benéficas.
La recaudación de las donaciones que recibe va directo al Fondo Mundial para la Naturaleza, una asociación que brega por la preservación de los recursos naturales y la protección de especies, y también a Peace Direct, organización benéfica internacional dedicada a detener las guerras y la violencia en todo el mundo, apoyando a las poblaciones locales en las zonas de conflicto.
Para continuar con su cruzada, decidió no cortar su cabello ni barba y usar algo de vestimenta similar (como la gorra roja de béisbol) para alcanzar un parecido notable con Gump. De este modo, intenta seducir y atraer distintos aportes, más allá de sus patrocinadores oficiales. Robla, como le dicen, ya corrió más de 16 mil kilómetros, una gesta impresionante para un aficionado que se define simplemente como “un veterinario de emergencia de noche y corredor de día”. Documenta la osadía a diario en sus diferentes redes sociales.
Al final habrá recorrido un equivalente a más de 100 maratones. En el medio del camino aprovechó para incurrir en competencias oficiales, como por ejemplo en la maratón de Boston -en abril- que logró completar en menos de tres horas. Una carrera en la que acaparó la atención por su aspecto similar al del protagonista del filme y se ganó el cariño de los espectadores, que lo alentaban: “Corre, Robla, corre”.
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