Emergencia hídrica: la provincia trabaja para cambiar el paradigma productivo
En el marco de la declaración de la emergencia hídrica, el ministerio de Producción e Industria mantuvo una reunión del Comité Provincial con el fin de trabajar en una propuesta de emergencia que implica un cambio inminente en el paradigma productivo.
El Ministro de Producción e Industria de Neuquén, Facundo López Raggi, explicó que esta sequía viene desde hace 13 años y es un desafío importante dado que el año pasado se trabajó a esta altura en declarar una emergencia por las intensas nevadas que afectaron a la actividad productiva.
"Este año nos encontramos con que realmente hay una sequía muy importante sobre todo en la zona norte, por falta de nevadas. La cuenca del Neuquén es una cuenca nimia pero con afectación en buena parte de la provincia. Esto pone de manifiesto lo que estamos viendo del cambio climático. Esta sequía viene desde hace 13 años”, dijo el funcionario.
López Raggi agregó que la reunión del Comité es un paso importante porque da el marco para poder definir herramientas y "llevarlas a la práctica mediante políticas públicas que venimos trabajando y diseñando hace un tiempo", indicó.
Por su parte, la subsecretaria de Producción, Amalia Sapag, detalló que el encuentro es una forma de seguir los pasos legales que hay que dar. "Contempla todo el año 2020 con excepción de 3 departamentos, y todo el 2021 para todo el territorio provincial, con posibilidad de prórroga al 2022", sostuvo.
¿Cuáles son las medidas en danza?
"Hay un montón de herramientas generadas e implementadas que nos permitieron actuar con previsibilidad, como las ventas conjuntas de animales para la descarga de los campos, el trabajo de nuestros técnicos por cambiar cuestiones culturales, el Incentivo Ganadero y el Plan Ganadero Bovino provincial, donde se ponen en juego las buenas prácticas", dijo Sapag.
“Años de merma”
Marcos Easle, de INTA Bariloche, participó de la reunión y especificó cómo puede repercutir la emergencia hídrica en la ganadería. “En febrero hicimos un informe donde mostrábamos algunas zonas que habíamos detectado en alerta”, indicó.
En una diferenciación de zonas, Easle mostró el ritmo de cambio que tuvo la productividad, la vegetación, los pastizales, y el bosque en los últimos años y detalló con qué velocidad y dirección se está moviendo la productividad.
“La zona centro Norte, recostada sobre la Cordillera, está categorizada en alerta porque viene de varios años la merma en la productividad. Si bien en el último tiempo ha habido una incipiente recuperación, está por debajo del promedio histórico de productividad”, señaló.
Esta misma situación aplica a Añelo y Confluencia, y el especialista del INTA agregó que otra zona catalogada en recuperación es una franja que va desde Junín de los Andes, Valle de Collón Cura, Catan Lil y Las Coloradas, que también registraban con valores menores de productividad y en el último tiempo se había recuperado. Para terminar, identificó una franja intermedia, zona del monte, “que está en fase positiva por lluvias que se dieron entre 2014 y 2018 que mejoró un poco las condiciones”.
Eagle habló “del impacto que se verá claramente en los ríos como la AIC viene advirtiendo, son vertientes, acuíferos, aguadas y disponibilidad de agua para pastizales. El otro elemento relevante es que no hay reservas porque no hay nieve, y la nieve en estos sistemas de pastizales es clave para poder tener humedad allá por octubre a enero. Esto hace acortar el pulso productivo de la primavera tremendamente, porque hay menos humedad y no va a haber humedad disponible avanzada la primavera, en el inicio del verano que también es clave. Esta baja en la recarga de agua se verifica en este déficit en las distintas zonas”.
Amplió que “cerca del Limay como referencia con un 38% menos de precipitaciones, respecto al promedio (son unos 246 milímetros menos de lo que tendría que haber llovido), la zona centro un 45% menos de agua, 243 milímetros menos, y la cuenca norte está en un 60% menos de lo que tendría que haber llovido que representan unos 164 milímetros menos”.
“El agua que no cayó, no caerá”
“El agua que no cayó, no caerá en los próximos meses, ya se transforma en una inercia aunque llueva, entonces el escenario está marcado desde este punto de vista y es sobre el cual tenemos que trabajar”, indicó el analista del INTA Bariloche.
Explicó que en cuanto a pastizales, “al 14 de junio se muestra la evolución del otoño - invierno, una intensificación, los problemas fundamentalmente en las invernadas que tienen una zona crítica que agarra toda la cuenca del Curi Leuvú como una de las más afectadas, la zona de Curaco y zona de Loncopué y El Huecú. La otra zona va de Barrancas, Buta Ranquil, hasta Rincón de los Sauces, que son pastizales de baja productividad y a su vez están estresados de productividad”.
Easle continuó: “El cordón que va entre el Domuyo y el Tromen, que son zonas de veranadas, están recostadas sobre el este de la zona norte, y son las que están teniendo teniendo valores con menor productividad respecto de lo que correspondería, y a su vez muchas de estas veranadas tienen zonas de invernadas ubicadas en sitios que también están en situación crítica, o sea que acá hay una complejidad para el sistema trashumante del norte”, señaló. Puntualizó que “en la zona del monte entre Catriel y Añelo se sigue monitoreando qué va a pasar”.
Tiempos de cambios
“Tenemos que cambiar fuertemente nuestra forma de concebir la producción y de tomar decisiones, las decisiones se tienen que tomar como vemos hoy, mucho más rápido y acordes a los cambios drásticos que el propio clima nos está dando”, reflexionó el especialista.
Fernando Frassetto, meteorólogo de Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), explicó que “la escasa nieve trae escasos caudales”, y que “vamos a estar con un déficit de lluvias también en Cordillera en los próximos meses, lo cual agrava más la situación. Por lo pronto a corto y mediano plazo en el próximo mes, en los próximos 15 días no se esperan precipitaciones que acumulen más de 5 mm, por el momento es muy preocupante. Son números que están por fuera de los valores históricos de los últimos 120 años”.
El presidente de la Sociedad Rural del Neuquén, Diego García Rambeau, señaló que “los conceptos que se están volcando nos están pidiendo un cambio de paradigma en lo que se está haciendo a nivel producción, un cambio de visión de lo que es la ganadería extensiva acá en la provincia, que también afecta a provincias vecinas y en ese sentido desde la Comisión Directiva vemos con muchísima preocupación, además de los escenarios climatológicos los de mercado frente a los cierres de exportación”.
“Vemos que el único cambio que vemos posible es ajustar la carga y hacer los relevamientos de pastizales acordes a cada lugar. Proponemos reordenar estrategias e implementar todo el paquete tecnológico que muchas veces por ahí el privado está un paso más adelante en eso pero es imperioso llevarlo a cabo en todas las escalas productivas de la provincia para lograr que lo poco que llueve en algún momento sea lluvia efectiva y no tengamos esos picos decrecientes en los ríos que vemos con total asombro. Eso se logra haciendo un uso de pastizales regenerativo”, señaló.
En el cierre de la jornada se elaboró el documento que propone la emergencia hídrica.
En la reunión estuvieron presentes CAPCI, Sociedades rurales del Neuquén y del norte, AIC, Recursos Hídricos, Mercado Concentrador y Corfone, entre otros.
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