El clima en Neuquén

icon
20° Temp
64% Hum
La Mañana justicia

Estado asesino y cómplice

Para el Estado, un pibe asesinado por un policía en el oeste no vale ni medio millón de pesos.

El ex policía Claudio Salas, tras pasar poco más de 9 años en prisión, ya ha cumplido el tiempo previsto por la ley y goza nuevamente de la libertad, condicional, pero libertad al fin.

Salas mató, estando de servicio y con su arma reglamentaria, a un chico de 14 años, Braian Hernández, de un tiro en la nuca.

La pregunta es: ¿cuando el Estado asesina se puede obtener justicia?

La respuesta para los Hernández obviamente es “NO”, y con mayúsculas.

No, porque como vivían en el oeste, la Policía (aparato del Estado) intentó criminalizar a todos los pibes que iban en el auto con Braian, e incluso trataron de plantarles un arma.

No, porque después de que Salas fuera condenado a perpetua, teniendo en cuenta que estaba de servicio y utilizó el arma reglamentaria, la Justicia (parte del Estado) le redujo la calificación y la pena de prisión perpetua, por tan solo un homicidio simple y 15 años de cárcel.

No, porque el Gobierno se niega a pagar por la vida de Braian de acuerdo con lo que dictaminó la Justicia civil: 1,9 millones de pesos. Ese es el precio de un pibe del oeste.

No, porque para la fiscalía de Estado la vida del adolescente vale un tercio de lo que estableció la justicia civil en su fallo de 2019.

No, porque Salas sigue vivo, pudo estudiar y tal vez se reciba de abogado. Braian no tuvo chances de iniciar la secundaria.

Salas tuvo una segunda oportunidad, Braian ni siquiera pudo recorrer su primera, porque se la arrebataron de un tiro en la cabeza.

En definitiva, se puede afirmar que cuando el Estado asesina, no hay justicia, solo encubrimiento.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas