Más allá del aforo (50 por ciento), la demanda de los hinchas por entradas a La Visera no fue multitudinaria y no generó inconvenientes tampoco en el canje de la popu para los socios con la cuota al día.
El primer día de los albinegros en la nueva Visera no fue lo que se imaginó, tras 18 meses de restricciones y una obra millonaria que tiene cada semana un mejor suelo natural para la práctica del fútbol profesional.
La apuesta por fijar el valor del ingreso más económico en $700, cuando el mínimo aprobado por el Consejo Federal es de $600 deberá ser un aspecto a revisar por la dirigencia. Y más allá del precio en boleterías, la previa no lo indicaba como un cruce clave en la pelea por la clasificación y el fin de semana largo provocó un excedo numeroso de vecinos en busca de diferentes destinos turísticos. Como en todos los estadios del país, incluso en River en el partido de la Selección Argentina, no hubo controles en el carnet de vacunación.
Los jugadores dieron muestras de haber sentido la alta temperatura que al momento del pitazo inicial llegaba a los 30°, un punto de partida para lo que serán de acá al final la mayoría de los partidos por la pelea del ascenso.
El fin de semana, el Albinegro visitará a Huracán Las Heras en Mendoza y la vuelta a casa está prevista para el 24 de octubre, nada menos que ante Sol de Mayo que ahora es virtualmente el escolta del Deportivo Madryn ya que tiene los mismos puntos y un partido pendiente al líder. Esa sí que será una verdadera final podría provocar el marco imaginado, como para comenzar a vivir y vibrar con los instantes más trascendentes de la buena campaña del equipo, más allá de su quedo en el sprint final.
Todavía en zona de clasificación, a la formación que dirige Gustavo Raggio le falta asegurar el ticket en los playoffs y también en Copa Argentina del 2022.
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