Hacedores de artistas
Neuquén > Un artista necesita entrenar su cuerpo porque se trata, ni más ni menos, que de su instrumento de trabajo. Con la vocación de ofrecer a jóvenes de la región un espacio de formación en múltiples disciplinas, que destacan la importancia del entrenamiento físico a la hora de hacer frente a las demandas del desarrollo de la actividad artística, el sábado abrirá sus puertas Fábrica de Artistas, en un salón ubicado en Jujuy 11. El espacio contará con la dirección de Jorge Albarracín y brindará la posibilidad de acceder a prácticas intensivas en teatro, danzas folklóricas, tango, flamenco y gym dance, además de un taller de guitarra. La inauguración se concretará a las 20.30 y contará con la destacada presencia del director teatral Manuel González Gil, quien tendrá a su cargo el dictado de una clínica de entrenamiento actoral el viernes y el sábado.
“Es principalmente un espacio de entrenamiento. Yo creo en el entrenamiento de los artistas y dado por artistas”, afirmó Albarracín, quien cuenta con una vasta experiencia en dirección de espectáculos en diversas salas porteñas y escenarios de todo el país. Hace algunos años, sobrepasado por el ritmo y las presiones que implicaba su trabajo como director artístico de algunas productoras de Buenos Aires, Albarracín decidió cambiar de aire y radicarse en Neuquén. Desde entonces, el director fue elaborando la idea de tener un espacio artístico que le permitiera devolver a la comunidad todo lo que su carrera le había dado. Comenzó a despuntar el vicio, dictando talleres de teatro en Zapala y concretando proyectos que nadie había emprendido antes. “Los chicos discapacitados no habían visto nunca una obra y nosotros inauguramos la Escuela Nº 6, de chicos cudripléjicos, con dos funciones para 450 personas”, recordó el director, que actualmente da clases en la Fundación Jaime de Nevares Valentina Sur.
Dictado de talleres
Dentro de la propuesta de Fábrica de Artistas se abren espacios tanto para profesionales consagrados como emergentes. “A mí me gusta mucho la idea de que el artista le pueda llevar al alumno su experiencia. Quien pisa los escenarios todos los días, no es lo mismo que el que sólo da clases en el aula”, opinó Albarracín. Por eso, a la hora de convocar a los profesionales que se hicieran cargo de cada una de las áreas, el director hizo primar la experiencia escénica además de la capacidad de trasmitir conocimientos y pasión por el arte.
El staff del centro de entrenamiento está integrado por Albarracín (teatro), Nicolás Rivera (folklore), Laura Sidera (tango y salsa), María del Carmen Vivanco (danzas flamenco-españolas), Erika Hernández (gym dance) y Ernesto Guevara (guitarra). Si bien este año sólo contarán con clases de guitarra a nivel musical, el director tiene la intención de que también se dicten talleres de violoncello. “Estamos haciendo tratativas para que haya cello, pero el tema es que los instrumentos son carísimos. Yo estoy hablando con la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación para ver si nos pueden conseguir para el año que viene los chelos”, adelantó el director.
En el plano de infraestructura, la Fábrica de Artistas cuenta un salón de entrenamiento, una sala de estudio y de dirección, y un espacio abierto acondicionado a las finalidades de las distintas disciplinas. El centro permanecerá abierto de lunes a sábado de 10 a 23 y ofrecerá a los alumnos la posibilidad de disponer de las instalaciones, fuera de los horarios de dictado de clases. “Así, por ejemplo, pueden ensayar en un lugar acorde a las actividades porque sino es muy difícil. Yo los admiro a los chicos, ensayan en el living de su casa, en los comedores. Entonces qué cosa profesional vamos a hacer, si no tenés espacio para trabajar. Yo que tuve la posibilidad de haber caminado muchos escenarios, creo que mínimamente hay que darle calidad a la gente”, opinó Albarracín.
Problemas en la formación
Uno de los problemas más importantes que el director evidencia dentro de la formación de los artistas es la falta de conciencia de la necesidad de trabajar el cuerpo como unidad creativa. “Hay mucho descuido, todos creen que todo pasa sólo por la cara y yo creo que por eso se llama entrenamiento, el instrumentos somos nosotros y si no lo afinamos no va a sonar bien”, definió Albarracín.
Otra de las debilidades que el artista percibe es el escaso desarrollo de trabajos sociales de parte de los grupos de actores. “Los artistas tienen que empezar a ensuciarse los pies para poder laburar arriba de un escenario”, señaló el director, “al artista hay que trabajarlo, nosotros hemos hecho funciones hasta en el pueblito más recóndito, de ahí viene nuestro slogan de ‘las estrellas están en el cielo’ porque nosotros somos laburantes”, concluyó.
Primera clínica
Neuquén> El reconocido autor y director Manuel González Gil, que fue el maestro del propio Jorge Albarracín, estará a cargo de la actividad inaugural de Fábrica de Artistas. El director impartirá una clínica de entrenamiento actoral el próximo viernes y sábado. Los interesados en inscribirse se pueden comunicar al (0299) 154288282 o dirigirse a Jujuy 11. Para mayor información comunicarse con Fábrica de Artistas, al teléfono (0299) 155801219 o al e-mail [email protected]. El cupo es limitado a 20 personas.
González Gil es uno de los directores más fecundos de la cartelera teatral porteña. Entre sus obras figuran “Inodoro Pereyra”, “El diario de Adán y Eva”, “Entre Borges y Piazzolla”, “Porteños”, “Porteñas” y sus reconocidas adaptaciones de “Gotán”, “Misery”, “Orquesta de señoritas” y “Made in Lanús”.
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