Huevo, empanadas y ahora... ¬°la Copa!

LMN en Zapala. A horas de que empiece el Mundial, la familia de Acu√Īa nos abri√≥ las puertas de su casa. Almuerzo, alegr√≠a y hasta un brindis.

Fabricio Abatte

abattef@lmneuquen.com.ar

Enviado especial a Zapala

Siempre hace frío en Zapala pero esta vez, cerca de las 11 de la mañana, “un poco más”. Sin embargo, Sara del Prado nos recibe con poco abrigo (una camisa y saquito naranja elegante) y espera paciente en la puerta a que el equipo de LMN baje sus herramientas de trabajo. Su nuera Macarena y su hija Jéssica se suman enseguida y ponen la pava para la tanda de mates inicial.

A días de que comience el Mundial, en la casa donde se crió el “neuquino más famoso” se respira tranquilidad y alegría. Están felices sus seres queridos y lo transmiten, pero los hábitos, la rutina y la particular forma de ser (simples, espontáneos y tímidos) no cambia por más que la estrella de la familia se codee con Messi y a ellos también les pidan notas desde todo el país y el mundo.

Luego de los infaltables “verdes” y las deliciosas facturas, es hora de encarar hacia otra nota pactada en la ciudad.

Su mamá, sus tres hermanos, la cuñada y dos sobrinitas, en un encuentro imperdible.

¿Y quién se ofrece de guía? La propia y amable Sara, que se mueve como pez en el agua por las calles zapalinas. “Ese es el jardín al que va Brisa”, señala a poco de abordar la avenida San Martín, desde el asiento de acompañante. Su grado de popularidad en Zapala es increíble. Quizás porque todo el mundo conoce su historia de esfuerzo para cumplirle el sueño de futbolista a su hijo, tal vez por su humildad y el respeto de siempre.

huevo acuña

“Sarita, ¿cómo estás? ¿Te vas a Rusia? ¡Andá al Mundial!”, le preguntan primero y la alientan luego, sabiendo que la señora sigue indecisa. “Aún no sé si viajo. Puede ser que vaya al segundo o al tercer partido, con Walter (su otro hijo). Me cuesta viajar, salir de casa, si bien en el trabajo me dan libertad y me apoyan”, reitera lo que le contó a este diario hace apenas un par de semanas.

Entramos al local deportivo donde le compró los primeros botines a su hijo y la dueña, Isabel, se emociona al recordar los malabares que hacía Sara para poder pagarlos.

“No me olvido más la carita de alegría de Marcos cuando los tuvo”, dice quien le dio la vida al crack y asiente la comerciante de confianza.

acuña

"Hay que creer y tener fe. Yo confío en que mi hijo va a jugar y le tengo fe a la Selección. Esto es soñado. Ya no me queda nada por pedirle a la vida". Sara. Mamá del Huevo

"Soy la única de la casa a la que no le gusta el fútbol. Sólo miro los partidos de la Selección y porque está Marcos”.Jéssica. Una de las hermanas de Marcos

Ahora sí, había que despedirse porque era el momento del almuerzo para reponer energías. Pero la señora tuvo una brillante idea que la consagra como anfitriona. “Vamos a casa y almorzamos juntos”, propone Sara y por supuesto que no encuentra resistencia en los enviados especiales de LMN. Ya había llegado al dulce hogar Walter, quien juega con su hija Sofía. “Él también era muy bueno, pero ya habíamos hecho un esfuerzo económico muy grande con Marcos, que se probó en varios clubes de Buenos Aires, y no se podía hacerlo de nuevo”, explica la mujer. El muchacho es hincha de River, como Fabiana, la otra hermana, que regresa junto a Jessi y a Brisa, su hija de esta, de retirar a la nena del establecimiento educativo. Cuenta que sólo una vez le pidió a Marcos que le consiga una camiseta y fue la de Fernando Cavenaghi, en un Ferro-River. Hablan lo justo y necesario (sólo acepta notas la madre) y tampoco son de mucho comer. Las cuatro docenas de empanadas, mitad de carne y mitad de jamón y queso, alcanzan y sobran.

Walter, uno de los hermanos de Marcos, es muy parecido físicamente y cuentan que también la rompía.
Walter, uno de los hermanos de Marcos, es muy parecido físicamente y cuentan que también la rompía.
Walter, uno de los hermanos de Marcos, es muy parecido físicamente y cuentan que también la rompía.

Falta el brindis. Hay agradecimientos mutuos. De LM Neuquén por abrirnos de par en par las puertas de la vivienda en un momento de gloria, en el que muchos se suben al carro, y de Sara, en nombre de toda la familia del Huevo, por el apoyo y el respaldo histórico del diario hacia su hijo. ¡Chinchín! y el mismo deseo: que Marcos la rompa y traiga la Copa a Neuquén.

Permiso en su trabajo La mujer trabaja, como durante toda su vida, y en su empleo la liberaron las horas que duró la visita de LMN. ¡Gracias!
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Permiso en su trabajo La mujer trabaja, como durante toda su vida, y en su empleo la liberaron las horas que duró la visita de LMN. ¡Gracias!

El guiño del clima, las “divas” del almuerzo y la tele en Rusia

Atentos a la TV

Durante el par de horas que duró el encuentro del equipo de LMN con la familia Acuña, la pantalla estuvo encendida y siempre con algún canal deportivo de fondo. Cada vez que había noticias de la Selección, todos oían con atención.

Zafamos por un día del clima

La nota se realizó el viernes, afortunadamente, justo un día antes del temporal de nieve que afectó a Zapala, entre otras ciudades, lo que hubiera impedido llegar a destino y realizar la producción con la familia del Huevo Acuña.

Brisa y Sofía, las mimadas

Son dos sobrinas muy mimadas por el Huevo Acuña. Brisa, de 4 años, es hija de su hermana Jéssica y Sofía, de 6, de su hermano Walter. Las dos están orgullosas del tío y no se pierden detalles de los partidos.

Fana de River. Abajo, la fachada de la casa horas después de nuestra visita, tapada por la nieve. De no creer.

“Su ídolo era Tevez, el mío Román; sería un sueño verlo con la de Boca”

Alguna vez LMN deslizó que Acuña de chico era hincha de Boca de acuerdo con el testimonio de allegados al crack, si bien luego se encariñó con los clubes donde jugó en Primera (Ferro y Racing en la Argentina). Lo que confiesa ahora su mamá Sara es quién era el ídolo futbolero del Huevo. “Carlitos Tevez, siempre lo quiso. Pero el mío es Riquelme, yo lo adoro a Román. Soy muy futbolera y la verdad que como hincha de Boca sería un sueño verlo con los colores que uno quiere. También es cierto que estamos muy agradecidos a Ferro y a Racing, clubes con los que Marcos se encariñó de una manera increíble”, aclaró la señora para que todos queden contentos.

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