Inseguridad, la peor jugada del debut de Cipolletti
La temporada recién comienza, pero el Club Cipolletti están en problemas extra deportivos graves que ya no dependen solamente de las decisiones dirigencias, sino del apoyo fundamental de la Policía y la Justicia de Río Negro.
Sesenta efectivos policiales más el apoyo del COER no alcanzaron para evitar los gravísimos hechos que al final del partido ante Peñarol de San Juan por el Federal A, poco más de diez violentos protagonizaron en el vestuario local.
La mirada está puesta en el famoso portón lateral, el que da justamente a la tribuna donde se instala el autodenominado grupo “Los Innombrables” que se abrió a poco de escucharse el pitazo final del bahiense Fernando Marcos, lo que pone en evidencia, cuanto menos, una subestimación de la situación que se vive con la nueva barra.
Las facilidades para colgar banderas en la previa y descolgarlas al término de cada compromiso no se algo nuevo ni propio de La Visera. Una insana costumbre que tiende a hacerle más confortables algunas tareas a los violentos. Una vez en el campo de juego, los delincuentes corrieron por el túnel hasta la utilería local, con todo el plantel completando el baño posterior al juego oficial.
“Cuando terminó, una gran cantidad de efectivos hizo el anillo de seguridad en el exterior, mientras que en la zona de vestuarios quedaron tres y, en la parte posterior, el grupo COER", detalló Rubén Ralinqueo, jefe de la Comisaría Cuarta. Sucede que el escenario interno ha cambiado y las disposiciones tienen que ser diferentes.
Raid
La interna por el poder de la tribuna estalló el año pasado. Las dos facciones preexistentes: “La 69” y “La Banda del Tigre” salieron de escena cuando se dispuso la vuelta del público a los estadios tras las restricciones por la pandemia, en octubre del 2021.
“Los Innombrables” tomaron el poder a fuerza de hechos violentos con el asalto a la cantina de la popular como punto culminante en el último compromiso en casa, por los playoffs (versus Juventud de Gualeguaychú). No terminó allí y hubo cruces barriales varios, fuera del ámbito del estadio que por supuesto pusieron en alerta a la fuerza de seguridad.
La primera final ante Pillmatun en la Liga Confluencia entregó la triste imagen del robo de una bandera de la Academia colgada del alambrado perimetral por una familia de esa institución. Por ello no hubo consecuencias.
“No vamos a permitir que 10 o 15 inadaptados actúen en forma violenta. La gente no se merece que estropeen todo un espectáculo. Se van a hacer todas las actuaciones, hasta detenciones si es necesario", anticipó Ralinqueo. Es que definitivamente llegó el momento de actuar en sintonía para frenar esta escalada que amenaza contra la campaña del equipo y la seguridad de los espectadores.
Los hechos
Mariano Figueroa y José Rickemberg trabajan con los jugadores que no habían visto acción o jugaron poco ante Peñarol de San Juan para nivelar las cargas físicas cuando se comenzaron a suceder los hechos.
Fue el mismo momento en que el grupo de violentos cruzaron al campo de juego para descolgar las banderas, pero al ver a los protagonistas tan cerca fueron en búsqueda de sus pertenencias del club.
No contentos, siguieron camino por el verdes césped, ingresaron por el túnel y en zonas de vestuarios no fueron detenidos por ningún efectivo.
En ese momento, debajo de la platea había un solo uniformado más 3 del COER que custodiaban del lado de Kleppe, por donde normalmente sale la delegación visitante en colectivo. Los delincuentes robaron y se fueron del lugar sin producirse detenciones. Minutos más tarde, la Policía corrió por las calles y efectuó disparos de bala de goma, mientras por el centro se mezclaron hinchas que se retiraban de La Visera con las familias que paseaban por el centro minutos pasadas las 20.
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