Irá a la cárcel por robar con un arma jeans y bóxers
Neuquén.- Un joven de 27 años ingresó junto a un cómplice a un negocio de Centenario, le apuntó con arma de fuego a una empleada y le exigió que le abriera la caja. La secuencia fue presenciada por un nene de 8 años, a quien se llevaron a la fuerza y lo dejaron en la parte trasera del local para concretar el robo. Finalmente, su ropa, testigos y el mensaje que le mandó a su mamá para indicarle dónde estaba el botín terminaron por incriminarlo.
Es por este caso que en una audiencia realizada el lunes, la jueza María Gagliano avaló el acuerdo entre fiscalía y defensa y le dictó al ladrón tres años de prisión efectiva por robo agravado por el uso de arma de fuego.
Teniendo en cuenta que el joven ladrón ya contaba con una condena previa de cinco meses de prisión efectiva por otro hecho, se le unificaron las sentencias y las partes acordaron dictarle tres años (la mínima para ese delito), luego de que el acusado asumiera su responsabilidad en el hecho.
En la audiencia, la fiscal Soledad Rangone describió que el violento robo ocurrió el 29 de agosto de 2017, en un comercio ubicado en Honduras al 700 de la localidad de Centenario.
Eran alrededor de las 20, cuando junto con un cómplice, quien aún no fue identificado, ingresó al negocio con un arma de fuego en la mano, que utilizó para apuntarle a una de los dos empleadas que se encontraban en el lugar.
“Abrí la caja y no me mires”, le habría repetido el joven, mientras no dejaba de apuntarle de forma amenazante. Ahí, con los ojos absortos se encontraba un nene, a quien los ladrones llevaron por la fuerza a la parte de atrás del local y, así, dejarlo fuera del alcance de la mujer.
Una vez controlada la situación, el delincuente se apoderó de un bolso que utilizó para cargar el botín: unos 20 jeans, dos mochilas, 10 bóxers y 1000 pesos en efectivo. Eso fue lo que lograron obtener antes de darse a la fuga.
Lo que no previó fue que gracias a las grabaciones de las cámaras de seguridad del negocio y a las declaraciones de testigos, personal policial llegaría una mañana a su casa para realizar un allanamiento.
Los efectivos le secuestraron algunas de las prendas que utilizó ese día para cometer el robo, parte del botín y su celular, clave para comprometerlo aun más. Tras las pericias informáticas, se constató en una conversación con su madre que le explicaba dónde estaba uno de los jeans robados.
3 años es la pena de prisión efectiva que aceptó cumplir.
La condena fue dictada por una jueza tras un acuerdo entre la fiscalía y la defensa, tanto por el robo a mano armada como por una causa previa donde le impusieron cinco meses de cárcel.
Te puede interesar...
Leé más
Narcotest a funcionarios: un concejal apuntó contra sus pares y dijo que "llegan con olor a alcohol"
Las escuelas, listas para el inicio escolar: mejoras en más de 300 establecimientos de la provincia
Altísima graduación: detectaron un conductor con casi 2 gramos de alcohol en sangre
Noticias relacionadas









