Las cuentas están en Rojo para un equipo sin rumbo
Neuquén
Con nueve partidos jugados en 12 fechas disputadas, Independiente es el último de la zona sur del Federal A. Apenas suma cinco puntos producto de una victoria, dos empates y seis derrotas y es el equipo con menor puntuación de la tabla general, por lo que el descenso comienza a ser un tema a tener en cuenta.
De esta manera, y a falta de siete partidos (21 puntos posibles), para el cierre de la fase regular está a 12 unidades del líder, Villa Mitre de Bahía Blanca, que suma 17 con la misma cantidad de partidos. Un panorama complejo para el conjunto que dirige Gerardo Solana y no sólo por la distancia respecto de sus rivales, sino porque en las últimas jornadas no encontró el juego que sí se observó en la primera fase, a pesar de las cuatro derrotas de manera consecutiva.
La merma en el rendimiento se notó en el empate de local ante Villa Mitre, y más que nada en la última caída ante Deportivo Roca.
Sin columna vertebral
Entre otros factores, se puede comenzar a entender el bajo presente de un equipo que el año pasado clasificó a los octavos por primera vez en su historia, en que no tiene una columna vertebral sólida. Para la portería el DT resolvió rotar entre Villalba y Ávila para que no pierdan ritmo, pero es una idea que no lleva seguridad a la zona defensiva y que por eso casi ningún equipo en el mundo la implementa. En tanto que no tiene a un central que ordene a toda la defensa ni tampoco a una dupla segura, ya que también hubo rotación de zagueros, el medio es la zona mejor cubierta donde está Manolo Berra como estandarte. Y arriba no encontró un nueve con gol. Sin estructura, es complicado para cualquier equipo, y eso Solana lo sabe, porque pidió “un central y un nueve de categoría” que nunca llegaron, y eso comienza a padecerlo un equipo con las cuentas al Rojo vivo.
Para recibir a Madryn
Solana comienza a idear el once
A pesar del duro presente, a Independiente no le queda más que trabajar para levantar cabeza y comenzará hoy cuando el DT empiece a planificar el once para recibir a Puerto Madryn. Un partido que se jugará el domingo, a partir de las 16, con el arbitraje de Bruno Bocca (Bahía Blanca).
No será una parada sencilla para el equipo de Gerardo Solana, ya que la visita llegará entonada luego de la victoria por 2-0 ante Cipolletti. En los dos partidos anteriores el Aurinegro se impuso de local y en La Chacra con idéntico resultado: 2-1. En Neuquén fueron empatados hasta el minuto 89 cuando Michelena puso el 2-1 definitivo en un encuentro donde el Rojo mereció mucho más. En el segundo, Independiente comenzó ganando pero no lo pudo aguantar y se lo dieron vuelta.
Opinión
Ezequiel Gesumaría, periodista, programa Un Montón, Radio AM 550
Viene todo cruzado para Independiente
No puedo ser optimista con el presente de Independiente porque no creo que crezca en el rendimiento o evolucione más allá de los resultados.
Hoy es un equipo que está más para pensar en mantener la categoría que para soñar en la clasificación a la zona campeonato. Sacando el partido en la Visera contra Cipo, donde jugaron bien aunque pudo haber perdido, contra Villa Mitre no me gustó y menos contra Roca, donde me pareció que tuvo un rendimiento muy bajo. Y pasan cosas extrafutbolísticas, como un jugador que se olvida el DNI, o Villa que se quedó afuera del banco de suplentes. Es como que viene todo cruzado para el Rojo. Además, veo que el grupo duda un poco sobre la idea del Chiqui cuando al principio le creía. No lo veo unido como otras veces; igual eso no significa que haya problemas, pero no se ve la unión de antes que, por otro lado, es normal por las sucesivas derrotas.
Los cambios en el equipo también son parte de un desconcierto generalizado. Un ejemplo es la rotación del arquero. Entiendo que no los quiere dejar parados, pero al final ninguno de los dos se siente seguro porque no hay un titular. Eso transmite inseguridad al resto de los compañeros. Yo nunca vi eso en otros equipos.
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