Las verduras congeladas, una opción fácil y nutritiva

Ya vienen limpias y cortadas. Si tenés poco tiempo, ni lo dudes.

Las verduras en general, junto a las frutas, ocupan un papel esencial en la nutrición. Según la pirámide de la alimentación saludable, estos alimentos se encuentran casi en la base. En el primer peldaño se hallan los productos que provienen del grano, como las pastas, los cereales, el pan, o el maíz, entre otros; y en el segundo, las verduras, frutas y hortalizas, junto con el aceite de oliva virgen extra.

Clave Los vegetales son una de las bases de la buena alimentación, ya sea en niños o adultos.

Teniendo en cuenta la importancia de incluir las verduras en la dieta de cualquier persona, las que compramos congeladas resultan una excelente alternativa a las denominadas frescas. Gracias a su proceso de ultracongelación, no sólo retienen las vitaminas, las fibras y los minerales, sino que además son casi igual de nutritivas que las recién recogidas de la tierra.

La ultracongelación es capaz de conservar los valores nutritivos y organolépticos de las verduras. Este proceso de conservación, además, permite mantenerlas en buenas condiciones, evitando así la proliferación de patógenos y su posible degradación. Todo ello es posible ya que las verduras, tras ser recolectadas y sin dejar que maduren de forma excesiva, se ultracongelan lo más rápido posible. Desde la fase de producción hasta el instante en que se congelan, se lleva a cabo una serie de controles. Por un lado, se pretende garantizar que el consumo sea por completo seguro y saludable y, por otro, se busca conservar la frescura en cada uno de los vegetales.

Puros Una gran ventaja: las verduras congeladas no tienen conservantes ni aditivos.

Otra de las ventajas que gira en torno a su consumo es que este tipo de alimento no contiene conservantes ni aditivos. Y siempre se encuentran disponibles sin importar la temporada en la que se recogen del campo.

Además, se pueden almacenar en el freezer durante un largo periodo, ya que su tiempo de vida es alto. Y en el momento de preparar alguna variedad de verdura congelada, el consumidor decide la cantidad que desea cocinar, mientras que el resto se puede guardar de nuevo en el refrigerador sin ningún problema.

No obstante, es importante recordar que estos alimentos también caducan, por lo que siempre hay que echar un vistazo a la fecha de vencimiento indicada por el fabricante en los envases.

Haciendo hincapié en que las verduras congeladas ya vienen lavadas, cortadas y listas para ser cocinadas, cabe destacar que la dificultad al prepararlas y servirlas es menor que con las frescas. Además, estas últimas requieren más tiempo de elaboración. Y tiempo es lo que muchas veces nos falta. En este aspecto, las verduras congeladas son la opción perfecta para ahorrar horas en la cocina, sin tener que renunciar a la preparación de ricas y nutritivas recetas. Claro que el bolsillo es, a su vez, un factor clave en la decisión de adquirir productos congelados. Pero en el caso de las verduras, su precio no es exagerado porque se recolectan en las épocas de mayor oferta.

Como el objetivo es concientizar a la sociedad sobre el consumo de vegetales y sus saludables implicancias, hay en internet una oferta de páginas que explican detalladamente su proceso de fabricación. Es cuestión de echar una mirada. Y sentarse a comer.

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